
@ringsider2020
Todavía resuenan en las cabezas de los aficionados al boxeo los ecos del duelo que recientemente enfrentó a dos de los mejores púgiles de esta generación. Los deportistas nacidos en la década de los ochenta y albores noventeros se apagan poco a poco, por lo que el duelo entre Terence «Bud» Crawford y Saúl «Canelo» Álvarez se disfrutó especialmente por los fans que peinan canas. Crawford, doble campeón indiscutido en los límites del peso superligero y wélter, se impuso con su ajedrez boxístico a las acciones, más propias de las damas, del pelirrojo tapatío que ha reinado con mano de hierro en el supermedio el último lustro. La lección pugilística del de Omaha al mexicano estuvo precedida de análisis por parte de multitud de expertos por todo el globo, predicciones de periodistas y aficionados… y rumores.
Uno de los factores de los que más se hablaba antes del pleito, aparte de los típicos chismes sobre si fulano ha derribado a mengano en las sesiones de guanteo o temas habituales sobre dopaje de los deportistas, versaba sobre el estado físico del estadounidense. El hecho de forzar a su cuerpo hacia un tonelaje tan elevado para lo que ha sido norma en su carrera fue acompañado de ciertos rumores sobre una lesión en uno de sus hombros, aseverando incluso que no se había recuperado de una operación. Hubo gente que lo creyó, apoyándose en el hecho de que el estadounidense rechazó un combate de aclimatación a las 168 libras, 76,200 kilos en nuestra medida habitual, pero otros simplemente achacaban este runrún a los típicos listillos de redes sociales que alardean de tener informaciones privilegiadas para ganar seguidores y notoriedad.
El hecho es que Crawford, tras el susto que se llevó hace unos días cuando volvía a casa de su homenaje en su ciudad natal, ha reconocido que algo de eso había; sin embargo, matiza también que no es una situación nueva, como sin duda ocurre a muchos boxeadores en preparaciones tan duras. El ahora campeón indiscutible del peso supermedio ha asegurado hace unas horas en una charla con el grandísimo Andre Ward que «sí, he pasado por muchas dificultades en el campamento, tanto antes como después, pero igual que en mis últimas peleas. Es cierto que no llegué al cien por cien cuando subí al ring, tuve alguna lesión de verdad; en absoluto llegué en mi mejor momento físico».





