Fernando Sanz
@fer_tito_14

El invicto estadounidense Vergil Ortiz Jr. (22-0, 21 KO) regresará al cuadrilátero el próximo 8 de noviembre en Las Vegas, donde se enfrentará al también estadounidense Erickson Lubin (28-2, 20 KO) en un combate acordado en la división de 69,8 kg (superwélter). La velada, organizada por Golden Boy Promotions, promete ser emocionante entre dos boxeadores en un gran momento y en juego estará el cinturón interino WBC. Ortiz, de 27 años, llega después de imponerse en febrero de 2025 al uzbeko Israil Madrimov (10-2-1, 7 KO) en Riad, donde defendió su cinturón interino WBC del superwélter al vencer por decisión unánime. Meses antes, en enero de 2024, había reaparecido con fuerza tras superar problemas médicos, noqueando en el primer asalto a Fredrick Lawson. El púgil de Texas recalcó tras confirmarse el duelo que lo fundamental en esta etapa de su carrera es mantenerse en ritmo competitivo. «Mi meta es mantenerme activo, seguir creciendo y acercarme cada vez más a los campeones mundiales», afirmó.

Su oponente, Erickson Lubin, llega con experiencia y confianza. A sus 29 años, disfruta de una racha de tres victorias consecutivas, la última de ellas en mayo de 2025, cuando venció a Andreal Holmes Jr. por nocaut en el undécimo asalto. No ha sufrido una derrota desde abril de 2022, cuando perdió por este mismo título ante Sebastian Fundora, y considera que esta es una de las mejores oportunidades para hacerse con la corona.

El combate representa un desafío significativo para ambos. Ortiz desea demostrar su preparación para disputar el mundial, mientras que Lubin buscará poner fin a la racha del texano y seguir demostrando que está a un álgido nivel.

La división del superwélter atraviesa un momento de gran competitividad. Actualmente, los campeones mundiales en 69,8 kg son Sebastian Fundora (WBC), Terence Crawford (WBA), Bakhram Murtazaliev (IBF) y Xander Zayas (WBO). Una victoria contundente en Las Vegas situaría al ganador en la antesala de una pelea por uno de estos cinturones en 2026.

Existe una gran expectación en torno a Ortiz, quien ostenta una de las rachas de nocauts más notables en el boxeo actual, con 21 de sus 23 victorias logradas antes del límite. Por otro lado, Lubin combina su poderío con experiencia en combates de alto nivel, lo que sugiere un enfrentamiento equilibrado y de gran interés para los aficionados.