No es nada habitual que un deportista cierre su carrera profesional en la cima. Eso es precisamente lo que hizo, por el momento, Terence Crawford. El de Omaha decidió poner punto final a su trayectoria en el pasado mes de diciembre, para dejar un récord inmaculado de 42 victorias, 25 de ellas por la vía rápida, y ninguna derrota. Aunque su en su palmarés ya figuraban nombres de la talla de Shawn Porter, Viktor Postol o Errol Spence Jr., el cénit de su carrera llegó en su última aparición. Crawford aceptó el desafío de subir al peso supermedio para enfrentarse a Saúl «Canelo» Álvarez. El estadounidense venció con solvencia al mexicano, al que no le quedaron ganas de buscar una revancha. Por su parte, Turki Alalshikh estaba dispuesto a ofrecer más combates a Terence Crawford, que decidió colgar los guantes a los 38 años.

Sin embargo, la retirada de Crawford no se debe exclusivamente a una cuestión de falta de retos deportivos. El púgil manifestó un profundo agotamiento mental respecto a la deriva del boxeo actual, porque Crawford ha sido, durante años, una de las voces más críticas con la burocracia y las políticas de los organismos internacionales. Sus constantes desencuentros por las tasas, las defensas obligatorias y los obstáculos administrativos para cerrar grandes unificaciones terminaron por mermar su ilusión.

A pesar de su despedida, Terence Crawford sigue muy presente en el boxeo actual, mientras con el paso del tiempo se solidifica su hueco en la historia. «Bud» señaló a Floyd Mayweather como el único rival que realmente le habría planteado un problema táctico insoluble: «Mayweather es el único con el que habría tenido problemas debido a su mente», reconoció Crawford.

Pese a la firmeza de su anuncio, en el noble arte no se da la puerta por cerrada definitivamente. Crawford se marchó estando físicamente en buenas condiciones y en la cima de su valor de mercado. Han trascendido informaciones sobre importantes ofertas económicas procedentes de promotores internacionales, que buscan que el  estadounidense vuelva a subir al cuadrilátero.