
Como siempre que un boxeador se retira ostentando un título mundial, el organismo de turno se da prisa en llenar la vacante producida por ese abandono de la práctica activa del deporte. Y en el poco habitual caso de que se retire un campeón unificado o, como es el caso, indiscutible, la locura llega a los cuatro estamentos. Es el caso actual del peso supermedio tras colgar los guantes Terence Crawford. De los cuatro organismos reconocidos internacionalmente, dos de ellos tenían campeón interino, como son la WBA y el WBC. La Asociación no perdió el tiempo y coronaba, con el cambio de año, a Armando Reséndiz como campeón absoluto, algo que ya analizábamos de manera crítica en ESPABOX. Pero el WBC no ha dado el paso, por lo que se espera que el interino Christian Mbilli se enfrente próximamente a alguno de los mejores clasificados en listas. En los otros dos organismos, tenemos un caso parecido: la WBO ha requerido, en principio, que Diego Pacheco y Hamzah Sheeraz, los dos mejores clasificados disponibles, se midan para obtener al nuevo poseedor de su corona. Completando el rompecabezas, la IBF parece tener un problemón.
Osleys Iglesias, primero en el escalafón del estamento estadounidense, ya ha aceptado la disputa del título, según ha anunciado su promotora canadiense, Eye of the Tiger. ¿Cuál es el problema? Que Iglesias es quizás el secreto mejor guardado del supermedio, un púgil de gran pegada, pero de poca fama internacional. Lo que llaman los anglosajones high risk, low reward (mucho riesgo para la poca recompensa económica). Como era de esperar, el siguiente contendiente, Saúl «Canelo» Álvarez, declinó la invitación de la IBF, porque se está recuperando de una lesión y porque, aun sin haber padecido la dolencia, no es el tipo de duelo idóneo para el tapatío en este momento de su carrera. El problema ha venido cuando el siguiente posible coaspirante al título, el también mexicano Jaime Munguía, ha rechazado también la idea; literalmente, su equipo ha dicho que «tienen otros planes». ¿Otros mejores que ser campeón mundial? Curioso, cuanto menos, ver cómo tenemos aquí la enésima muestra de lo poco que importan los cinturones absolutos a muchos púgiles.
A partir de aquí, la IBF tendrá que actuar. Y pronto. Para empezar, no han hecho los deberes actualizando sus listas (desfasadas desde el 4 de diciembre), puesto que el siguiente potencial púgil para disputar el título es Callum Simpson, que perdió el mes pasado ante Troy Williamson. Lo normal sería que este último ocupase el lugar del derrotado compatriota y se le ofreciera la contienda contra el cubano Iglesias, pero ya sabemos que a veces la lógica no es el valor imperante en los regidores del boxeo mundial. Mientras tanto, señoras y señores, la negativa de Munguía y la desactualización del ranking IBF hace que estemos en una situación de espera ante el mundial del peso supermedio.





