El promotor Óscar de La Hoya ha planteado una visión crítica sobre la estabilidad financiera del boxeo, sugiriendo que la actual dependencia del capital proveniente de Arabia Saudí podría enfrentarse a un retroceso inminente. Tomando como referencia los recientes ajustes en el LIV Golf, competición que revolucionó el mundo del golf, donde el Fondo de Inversión Pública (PIF) ha comenzado a revaluar sus activos, el fundador de Golden Boy Promotions señaló que el modelo de «cheque en blanco» en los deportes internacionales parece estar llegando a su fin en favor de proyectos domésticos más sostenibles.

De La Hoya argumenta que el nivel de gasto en las grandes veladas actuales ha superado con creces el retorno de inversión real. Puso como ejemplo las bolsas multimillonarias, mencionando específicamente los pagos a figuras como «Canelo» Álvarez, que según su análisis no se compensan con las fuentes de ingresos tradicionales. Para el promotor, la estructura actual es deficitaria: «Las ventas de entradas y los PPV representan solo una fracción mínima de los ingresos. Sin beneficios, no hay producto», sentenció, subrayando que el negocio no está recuperando el capital inyectado.

La crítica se extendió hacia la estructura de Zuffa Boxing, a la cual describió como una entidad totalmente dependiente del financiamiento saudí. En este sentido, De La Hoya lanzó una advertencia directa a los boxeadores que firman contratos a largo plazo con este proyecto, sugiriendo que podrían quedar vinculados a acuerdos sin respaldo financiero real si el flujo de dinero se detiene. Su consejo fue claro: revisar la letra pequeña ante la posibilidad de que el capital se retire en los próximos meses.

Más allá de lo financiero, De La Hoya confirmó que llevará su postura a Washington para ofrecer otra visión en los debates sobre la Ley de Reforma Muhammad Ali. El exboxeador se opone firmemente a las propuestas de modificación que buscan alterar las protecciones de los boxeadores vigentes desde hace 26 años. Según su análisis, estos cambios regulatorios permitirían a grandes conglomerados renegociar contratos a la baja, asimilando el modelo de compensación del boxeo al de la UFC, donde el control corporativo sobre los salarios es significativamente mayor.

Por otro lado, también puedes ampliar la comparación en tragamonedas 3D, siempre interesante.