
El WBC emitió un comunicado oficial para justificar su decisión de autorizar que el combate entre su campeón del peso pesado, Oleksandr Usyk, y el kickboxer Rico Verhoeven sea valedero por el título mundial. El anuncio se produce tras una intensa oleada de críticas por parte de aficionados y periodistas, quienes consideran un desprecio al boxeo que alguien como el neerlandés dispute la corona, sin haber realizado mérito alguno en el boxeo.
El centro de la controversia reside en el historial boxístico de Verhoeven. A pesar de su dominio absoluto en el kickboxing, el neerlandés solo cuenta con una pelea de boxeo profesional, la cual tuvo lugar hace más de una década, en 2014. Esta decisión del organismo deja en una posición de espera a Agit Kabayel, quien actualmente se mantiene como el aspirante al título, tras haber superado a difíciles oponentes, así como un largo reinado como campeón europeo.
El combate está programado para el próximo 23 de mayo y contará con una puesta en escena singular, frente a las Pirámides de Giza, en Egipto. Según el WBC, este escenario cumple con un deseo histórico de la organización de llevar el boxeo de alto nivel a entornos de gran relevancia cultural.
Este es el comunicado emitido por la Junta de Gobierno del organismo:
«Tras una cuidadosa deliberación, la Junta de Gobierno del Consejo Mundial de Boxeo ha resuelto a favor de autorizar la defensa voluntaria del título de Oleksandr Usyk como campeón mundial del peso pesado del WBC contra el legendario campeón de kickboxing Rico Verhoeven.
Durante su 63ª Convención Anual en Bangkok, Tailandia, el WBC le otorgó al campeón Usyk la oportunidad de contar con una defensa voluntaria de su título. Posteriormente, el WBC recibió la petición para sancionar la pelea de Usyk vs. Verhoeven como defensa voluntaria. Usyk es un campeón que ha desplegado una actividad increíble en los últimos años, enfrentando y derrotando a campeones de su categoría como Anthony Joshua en dos ocasiones, Tyson Fury dos veces, y Daniel Dubois en dos instancias.
El pugilista ucraniano logró todo esto manteniendo un legado inmaculado. Al tomar su decisión de aprobación, la Junta de Gobernadores del WBC consideró la actividad del campeón Usyk, la cual no tiene precedentes, especialmente en una división como la del peso pesado. Rico, por su parte, compite a nivel profesional en kickboxing de élite desde el 2005. A lo largo de dos décadas, manteniéndose en el más alto nivel competitivo, se ha consolidado como posiblemente uno de los más grandes campeones de kickboxing de peso pesado de todos los tiempos. La trayectoria profesional de Rico ha sido excepcional, llenando estadios de renombre y encabezando carteleras memorables frente a entre 30.000 y 40.000 espectadores alrededor del mundo. A sus 36 años, ha disputado 76 combates profesionales de kickboxing. Recientemente, Rico renunció al título de peso pesado de Glory Kickboxing tras permanecer invicto durante 11 años. La transición del kickboxing al boxeo no es algo sin precedentes.
Muchos atletas de Muay Thai han hecho una transición exitosa al boxeo profesional y competido por títulos del WBC al inicio de sus carreras boxísticas. Esta decisión del WBC se ajusta a sus normas y reglamentos.
Además, el trasfondo de las pirámides de Egipto le dará a este evento una importancia y entorno históricos. Ese ha sido el sueño de muchos, incluido nuestro querido presidente del WBC, José Sulaimán».





