Fernando Sanz
@fer_tito_14

El próximo sábado 16 de agosto, en la cartelera de Riad (Arabia Saudita), el británico Nick Ball (22-0-1, 11 KO) y el australiano Sam Goodman (20-0, 8 KO) protagonizarán un esperado enfrentamiento entre invictos. Ball pondrá en juego su título de la WBA del peso pluma (57,1 kg) en una pelea que podría ser crucial para el futuro inmediato de la división. Ball, de 28 años y nacido en Liverpool, defenderá la corona que retuvo el pasado 15 de marzo al vencer por abandono en el undécimo asalto al irlandés TJ Doheny. El británico se ha ganado un renombre gracias a su estilo agresivo y su constante presión, y no oculta que su gran objetivo es enfrentarse a Naoya “Monster” Inoue en los 57,1 kg, en lo que sería un combate de máxima expectación.

Enfrente estará Goodman, considerado uno de los talentos más prometedores del boxeo australiano. Su carrera estuvo cerca de cruzarse con Inoue en dos ocasiones, pero cortes sufridos en sesiones de sparring frustraron esas oportunidades. Ahora, con una victoria en Arabia, el oceánico podría reabrir la puerta a ese combate soñado.

El campeón total de peso supergallo, Naoya Inoue (27-0, 24 KO), defenderá sus títulos el 14 de septiembre contra el uzbeko Murodjon Akhmadaliev (12-1, 9 KO). A pesar de estar enfocado en ese encuentro, el boxeador japonés y su equipo estarán atentos a lo que suceda en Riad, ya que el ganador entre Ball y Goodman podría ser su próximo rival si Inoue decide ascender de categoría.

Además de la expectación mediática, este combate promete un choque de estilos que aumenta el interés: la presión constante de Ball frente al boxeo técnico y preciso de Goodman. Ambos llegan invictos y con la motivación de posicionarse como la principal amenaza para una de las figuras más destacadas del boxeo actual.

Para el vencedor, un enfrentamiento de gran magnitud con Inoue seguirá siendo una posibilidad concreta. Para el perdedor, en cambio, el camino de regreso se presentará difícil en una categoría donde el talento abunda y las oportunidades son limitadas. Todo indica que, por su intensidad y relevancia, podría ser la pelea más destacada de la noche en Arabia Saudita.