
El japonés Naoya Inoue (31-0, 27 KO) defendió con éxito los cuatro cinturones mundiales WBC, WBA, WBO e IBF del peso supergallo al vencer por decisión unánime a Murodjon Akhmadaliev (14-2, 11 KO) en Nagoya (Japón). La pelea no tuvo la competitividad e igualdad que pronosticó Eddie Hearn, quien incluso acusó a Naoya Inoue de tener miedo al uzbeko. Probablemente, Inoue ha sufrido más en el gimnasio para prepararse que ante Akhmadaliev, al que dominó desde el inicio gracias a su notable ventaja en velocidad de manos y de piernas, la cual mantuvo durante los doce asaltos. Por su parte, Akhmadaliev no logró encontrar su ritmo, aunque en los últimos rounds conectó algún golpe potente. A pesar de la derrota, Akhmadaliev logró un hito al ser el primer boxeador en completar ante Inoue la distancia de la pelea, algo que no ocurría desde Nonito Donaire en 2019. De esta forma finaliza una racha de 11 nocauts consecutivos de “El Monstruo”. Las puntuaciones de 117-111, 118-110 y 118-110, todas ellas para Inoue, dejaron las coronas en Japón.
En el asalto final, Inoue buscó el nocaut con ímpetu, pero Akhmadaliev optó por cubrirse y no arriesgar, dando por buena una derrota por puntos antes que jugársela en busca de la épica. Esta victoria allana el camino para que Inoue regrese al ring en diciembre en Arabia Saudí, donde probablemente se enfrentará a David Picasso. Además, se espera que en 2026 protagonice un esperado combate en el Tokyo Dome ante Junto Nakatani.





