Redacción ESPABOX

Al ritmo de un corrido mexicano e impulsado por el reciente nacimiento de su segundo hijo, Sebastián Hernández Reyes (20-1, 18 KO) encaró el ring con la difícil tarea de dar una sorpresa mayúscula y aguar los planes millonarios que hay en Japón. El talento e inteligencia de Junto Nakatani (32-0, 24 KO) se desplegó como estaba previsto sobre el ring del Mohammed Abdo Arena de Riyadh (Arabia Saudí).

Con precisión y midiendo la distancia, Nakatani pensó que tendría una tarde plácida camino a su tercera victoria del 2025. El cuarto asalto fue un preludio de lo que estaba por venir, con el despertar del púgil de Tijuana. Una ofensiva que se intensificó sin freno desde el quinto round. Hernández se lanzó con una enorme valentía, sin miedo a las contras del japonés, pero sin descuidar su guardia.

En su inmensa enciclopedia pugilística, Nakatani repasó los capítulos de boxear contra un boxeador ofensivo varias veces, como el estudiante que prepara un temario que está seguro que aparecerá en el examen. Ese prolongado detenimiento en la corta distancia le será de enorme utilidad de cara a preparar el reto mayúsculo que representa boxear con Naoya Inoue.

Con su presión y golpes precisos, Hernández redujo la distancia en las cartulinas, de lo cual se percató en el noveno asalto el japonés, que jugó con maestría con su guardia en las cuerdas. Los doce asaltos previstos en el peso supergallo se consumaron en uno de los combates más interesantes del 2025.

Las puntuaciones otorgaron la victoria a Junto Nakatani por decisión unánime. Dos jueces registraron un 115-113 a su favor, y un tercero se descolgó con un 118-110 que el entumecido ojo derecho de Nakatani explica el enfado de la afición mexicana y parte de la  internacional. La polémica fue a más cuando se conoció que la cartulina discordante era la del saudí Nawaf Almohaimeed, un juez cuya mayor experiencia a nivel internacional fue la adquirida en el WBC Grand Prix. La victoria la mereció Nakatani por mayor golpeo y mejor boxeo, pero Hernández estuvo cerca del empate.

Con la mira en Naoya Inoue, Junto Nakatani dejó una imagen que decrece sus opciones de victoria en el peso supergallo. Por su valor, a Hernández no le faltarán las oportunidades de sacarse la espina. Su resistencia durante los doce asaltos recordó a la de otros mexicanos en los últimos años, lo cual se sabrá en unas semanas si es buena o mala noticia.