El panorama en la división del peso supermedio a nivel continental se ha vuelto un auténtico rompecabezas en las últimas semanas. El actual campeón de Europa, el británico Troy Williamson, se encuentra en una encrucijada que afecta de manera directa los intereses del boxeo español, concretamente los del cordobés José Luis «El Cazador» Navarro Jr., y de rebote, a Damián Biacho. La EBU designó a Navarro como aspirante oficial al título que ostenta Williamson. Sin embargo, la situación se ha complicado esta semana, tras confirmarse que la última víctima de Williamsom, Callum Simpson, ha ejecutado la cláusula de revancha que figuraba en el contrato de su primera pelea.

Williamson dio la sorpresa el pasado mes de diciembre al noquear a Simpson en su propia casa (Yorkshire). Tras esa victoria, el nuevo campeón no solo recibió la orden de defender ante el español Navarro, sino que incluso fue sondeado por la IBF para disputar el título mundial vacante ante el cubano Osleys Iglesias.

No obstante, el promotor Ben Shalom (Boxxer) ha confirmado oficialmente que la revancha Williamson-Simpson tendrá lugar en mayo. Este compromiso contractual pone a Williamson en una posición de «jaque». Para el púgil cordobés, el escenario es de espera, pendiente del Reino Unido. Si Troy Williamson vuelve a boxear con Simpson, solo una excepción de la EBU le permitirá conservar el cinturón.

De lo contrario, Williamson sería desposeído de la corona y Navarro se mantendría en su puesto privilegiado. En ese caso, el organismo europeo tendría que designar a un nuevo coaspirante para que dispute el título vacante contra José Luis Navarro. El equipo del español está muy atento a los movimientos en los despachos, ya que el sueño de coronarse monarca continental podría estar más cerca de materializarse.

Por ahora, el futuro del cinturón azul de la EBU depende de la cláusula ejecutada por Callum Simpson, que podría hacer que el título quede libre para que «El Cazador» busque su presa definitiva.