@ringsider2020

La madrugada de este pasado domingo al lunes se disputó el evento deportivo que más espectadores atrae en Estados Unidos, la Super Bowl. En su edición LX, la gran fiesta del fútbol americano para dilucidar el campeón de la liga estadounidense eligió el Levi’s Stadium de Santa Clara (California), para ver el encuentro entre Seattle Seahawks y New England Patriots. El choque finalizó con victoria de los Seahawks, pero el espectáculo del descanso marcó un hito cultural con la actuación del artista puertorriqueño Bad Bunny en el tradicional show de medio tiempo, uno de los eventos televisivos más vistos a nivel global y por el que han pasado las mayores leyendas musicales de las últimas generaciones: Ella Fitzgerald, Michael Jackson, Diana Ross, Stevie Wonder, The Rolling Stones, Bruce Springsteen, Madonna, U2 o Beyoncé, entre otros.

Este año, como decimos, la elección era el cantante de trap y reggaetón boricua Benito Martínez, más conocido como Bad Bunny, acompañado de Lady Gaga y Ricky Martin en momentos puntuales. En uno de los momentos del concierto del descanso, Bad Bunny pasó por debajo de dos boxeadores que realizaban una simulación de combate. Eran, nada menos, que el campeón unificado WBA-WBO del peso superwélter Xander Zayas y una de las grandes promesas del boxeo mundial, el superligero Emiliano Vargas, e hijo del legendario Fernando. Puerto Rico y México, rivalidad histórica en nuestro deporte, se veían representados en lo que fue una reivindicación de lo hispano, latino y americano, reivindicando la identidad de todos los miembros del continente en una época difícil para el extranjero en Estados Unidos.

Más allá del tinte político que se pueda buscar a la actuación, del que siempre nos tratamos de desmarcar en ESPABOX, la actuación de Bad Bunny ha provocado ríos de tinta en las últimas horas. Hay que destacar, por lo negativo, las declaraciones de Jake Paul sobre lo vivido en el recinto californiano ya de manera previa al show; recordemos previamente que Paul lleva años viviendo en Puerto Rico e incluso citándose como ciudadano de la isla, según se dice para evitar pagar los impuestos que pagaría como residente en Estados Unidos (algo que nos suena con los youtubers españoles y Andorra): «Hay que apagar la televisión a propósito. Unámonos en protesta contra las grandes empresas para mostrarles que no pueden hacer lo que quieran sin consecuencias (es decir, quitarles visualizaciones). Eres su beneficio, sé consciente del poder que tienes. Desconecta la emisión en el descanso, con un falso ciudadano estadounidense (americano) que públicamente odia al país. Yo no puedo apoyar eso».

Su propio hermano, Logan Paul, fue el primero en criticar estas palabras, que muchos tildaron de falsas dado el traslado de residencia del jefe de MVP a tierras boricuas: «Adoro a mi hermano, pero no estoy de acuerdo con esto. Los portorriqueños son también estadounidenses y apoyo que se les brinde la oportunidad de mostrar al mundo el talento que tienen en su isla». Recordemos que Puerto Rico, aun no siendo parte incorporada de Estados Unidos, es un territorio que podríamos considerar en un limbo legal respecto al país norteamericano, tal como las Islas Vírgenes y otros, teniendo una asociación real, pero no los mismos derechos como un estadounidense de pleno derecho. Pese a que muchas veces se ha planteado incorporar Puerto Rico plenamente a EE.UU. como su 51º estado, estos acuerdos nunca cristalizaron hasta nuestros días.

Amanda Serrano dio un paso más en las críticas a Jake Paul, aunque de manera indirecta. El también púgil, hay que reconocerlo, está haciendo mucho por el boxeo femenino, pero esto no ha impedido a la multicampeona criticar a su jefe en MVP: «Estoy orgullosa de ser portorriqueña y estadounidense. Los portorriqueños no somos falsos estadounidenses, sino ciudadanos que hemos contribuido a este país en todos los campos, desde el militar al deportivo, pasando por el comercial, científico o artístico, y nuestra identidad merece respeto. Yo no tendría las oportunidades que hoy tengo sin lo que han creído en mí y me han apoyado Jake Paul y MVP, y siempre les agradeceré que me han cambiado la vida y elevado el boxeo femenino. Pero, a la vez, quiero ser clara: no estoy de acuerdo con las afirmaciones que cuestionan la legitimidad e identidad de Puerto Rico y su gente. Eso es erróneo».

Veremos si, en esta última etapa de la carrera de la veterana Serrano, este rifirrafe no afecta a las peleas que la quedan como profesional.