@ringsider2020

Este mediodía de sábado en Broadbeach, Australia, hemos asistido al campeonato mundial IBF del peso crucero, organizado por la promotora Tasman Fighters.

Ha renovado su título, como se esperaba, el campeón Jai Opetaia (29-0, 23 KO), que ha noqueado al germano de origen turco Huseyin Cinkara (23-1, 19 KO), aspirante oficial. Opetaia ha vuelto a terminar el duelo antes del límite, mostrándose muy superior a un retador que, como buen boxeador que hace carrera en Alemania, ha demostrado con 40 años que las carreras hechas a medida al final acaban dándote un golpe de realidad, nunca mejor dicho, sobre el ring.

Sin embargo, la pelea ha tenido un momento de tensión. Opetaia comenzó sin hacer un trabajo de demolición, con ritmo de baja intensidad y buscando una mano de KO espectacular. Ello provocó que, en el segundo round, un cruce en la corta distancia acabase con un tremebundo gancho de Cinkara, que malamente aguantó el australiano, pero se tragó con un tambaleo de piernas que no fue a más. Eso pareció hacer ver al campeón que la vía de éxito era el impacto más continuo sobre su oponente, por lo que empezó a ser más constante, aprovechando su mucha mejor técnica y preparación física. Todo ello dio sus frutos y el europeo, visiblemente cansado, acabó claudicando ante Opetaia. En el octavo round, un tremendo golpe al rostro dio con Cinkara en la lona, sin opción de levantarse.

Un nuevo triunfo, el vivido hoy, de Jai Opetaia, que sigue intentando unificar coronas y se reivindica sobre el cuadrilátero, pese a que los rivales servidos por la IBF no sean todo lo competitivos que a los aficionados les gustaría.