La llegada de Dana White al boxeo bajo el sello Zuffa Boxing no ha estado exenta de polémica, y no precisamente por lo ocurrido sobre el ring. Tras el estreno de su primer evento en el UFC Apex de Las Vegas (Estados Unidos), las críticas no tardaron en llegar, siendo Óscar de La Hoya uno de sus más feroces detractores. Sin embargo, la respuesta del mandamás de la UFC no se ha hecho esperar. De La Hoya, actual promotor de Golden Boy, no se guardó nada al analizar la velada, calificándola como un espectáculo con «nivel de velada de club» y cuestionando la calidad de los púgiles involucrados. El californiano comparó la atmósfera del Apex con los eventos a puerta cerrada de la era de la pandemia y describió los combates como «sesiones de sparring glorificadas». Además, lanzó un dardo directo a la gestión de talento de White: «Hay una razón clara por la que los promotores veteranos descartaron previamente a esos boxeadores».

A pesar de la dureza de las palabras de De La Hoya, estas se centraban en la calidad del producto. No obstante, White, en su comparecencia durante el evento Zuffa Boxing 02, decidió ignorar los argumentos sobre el emparejamiento de las peleas o el formato televisivo para cargar contra la figura del exboxeador: «Óscar está en un barco que se hunde y no cierra la puta boca».

White ha aprovechado el delicado momento empresarial que atraviesa De La Hoya para asestar su golpe. Golden Boy Promotions podría no renovar su contrato con DAZN, y tendría que trasladarse a una plataforma de menor alcance. White, que ignoró a De La Hoya durante los años de bonanza de Golden Boy, parece haber encontrado ahora el momento perfecto para la represalia.

De la Hoya y White han cruzado dardos desde hace años en público. Los promotores con largo recorrido en el pugilismo miran con recelo las propuestas de Zuffa Boxing, entre ellas, las de no trabajar con los organismos que reparten cinturones a diestro y siniestro.