
El mal ritmo de venta de entradas para el Jake Paul vs. Gervonta Davis no es el único problema de cara al combate de exhibición del próximo 14 de noviembre. La demanda presentada el 30 de octubre por Courtney Rossel contra Gervonta Davis acusa al boxeador de agresiones y secuestros, lo que pone en peligro el combate, dado que Davis ya se vio obligado en el pasado reciente a interrumpir sus comprimidos deportivos por idénticos motivos. La denunciante trabajaba como camarera de cócteles en un club, y el 27 de octubre Davis irrumpió en el local a las 4:15 de la mañana para estrangularla, agarrarla y arrastrarla por la cocina, la escalera y la salida trasera hasta golpearla en el garaje.
Rossel mantenía una relación de cinco meses con Davis, durante la cual el púgil la estranguló y golpeó en varias ocasiones e incluso amenazó con matarla en dos momentos distintos, como el 2 de septiembre cuando le reprochó no contestar las llamadas y mensajes de texto y el 23 de septiembre cuando le envió un mensaje diciendo «Te mataré» antes de acusarla de infidelidad y agredirla físicamente en público en el restaurante Playa Miami el mismo día.
Una hora después del incidente del 27 de octubre Davis envió un mensaje a Rossel indicando «¡Ya voy! A tu casa», lo que la llevó a temer que regresara para seguir maltratándola, situación que ha provocado en la denunciante un trastorno de estrés postraumático severo junto con miedo constante por su vida y la necesidad de recibir tratamiento médico.
Calvin Ford, entrenador de Davis, declaró a USA Today que el boxeador se encuentra bien y que el equipo está sorprendido por la demanda mientras intenta esclarecer los hechos, aunque ni Most Valuable Promotions ni el entorno de Davis han respondido a las preguntas sobre el estado del combate contra Jake Paul, lo que recuerda a la cancelación del enfrentamiento con Lamont Roach Jr. tras la detención de Davis en julio por violencia doméstica relacionada con un incidente de junio con su exnovia y madre de sus hijos. Los problemas de conducta de Davis se han convertido en algo habitual y contradicen las declaraciones recientes del campeón sobre su estabilidad.





