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La velada programada por Queensberry Promotions para el 24 de enero ha quedado oficialmente suspendida, según informan fuentes de la organización, debido a una lesión de Moses Itauma, que era la principal atracción del evento. El joven peso pesado británico, uno de los mayores proyectos del boxeo mundial, sufrió un contratiempo físico en la fase final de preparación que le impide competir con garantías, y el equipo de Frank Warren ha optado por cancelar toda la cartelera “Magnificent Seven” en lugar de buscar un reemplazo de urgencia o reestructurar la gala.

La decisión supone un jarro de agua fría para los aficionados, ya que se trataba de una de las primeras grandes citas del calendario en Reino Unido este 2026. Queensberry llevaba semanas promocionando la velada como un arranque fuerte de temporada, con varios títulos en juego y combates con potencial para definir posiciones en los rankings europeos y mundiales. Pero la ausencia de Itauma, clave tanto en la venta de entradas como para las televisiones, ha obligado a cambiar todo el planteamiento.

Desde la promotora han comunicado que la gala se reubicará al 28 de marzo en el Co-op Live Arena de Mánchester, cuando Itauma pueda estar plenamente recuperado, pero ni siquiera se han dignado a pedir disculpas a los aficionados que habían gastado dinero en vuelos y hoteles, como se suele hacer por cortesía. No se ha confirmado tampoco si todos los combates anunciados se mantendrán en el nuevo cartel, aunque la intención inicial es preservar la mayor parte de la estructura y simplemente trasladarla de fecha. El perjuicio a los púgiles implicados, que han sacrificado la navidad por dar el peso y hacer duros entrenamientos, poco ha parecido importar a Warren y los suyos, que podían haber mantenido el resto de los cruces y haber añadido, a mayores, a David Adeleye, anunciado para haber aparecido este pasado sábado en Alemania… pero del que nunca hubo noticias.

Algunos de ellos, como Nathan Heaney, ya han mostrado en redes su incredulidad: «Vas a recoger a los niños a la escuela y te llaman de camino, que se cancela once días antes la velada para la que he vendido más de dos mil entradas, gastándome de mi bolsillo más de mil libras en enviarlos a los aficionados de fuera de Stoke. Solo puedo pedir perdón por ello, aunque no sea mi culpa en absoluto».

La situación deja también otra lectura: la creciente dependencia de ciertas veladas respecto a una figura principal. En este caso, la lesión de un solo boxeador ha tumbado un evento completo, algo habitual en veladas muy jerarquizadas pero que siempre genera frustración entre los seguidores y también en los boxeadores cuyo campamento queda ahora en el aire. También aquí debemos tirar de las orejas a la gente de Queensberry, como su matchmaker Lee Eaton: Itauma iba a pelear el pasado diciembre y estaba en óptimas condiciones para ello, pero nunca se acabó disputando combate alguno sin dar tampoco excesivas explicaciones al respecto desde su promotora. El karma parece haber actuado aquí contra un Warren que, como decimos, tampoco estuvo muy afortunado en la organización del sábado en tierras germanas, con peleas que aparecieron y desaparecieron hasta el día de la gala.

A falta de más detalles, lo que sí está claro es que Queensberry tendrá que reorganizar su calendario y que los aficionados deberán esperar un par de meses más para ver el retorno de Itauma y del resto de protagonistas de esta “Magnificent Seven” aplazada.