
Este viernes por la noche, ya madrugada del sábado en España, el Domo Alcalde de Guadalajara (México) será el escenario de una velada íntegramente mexicana encabezada por el combate por el título mundial gallo WBO entre el campeón Christian “Chispa” Medina y el aspirante Adrián “Gatito” Curiel. La cita, de marcado acento nacional, concentra prácticamente todo su interés en el combate estelar, ya que el resto de la cartelera queda claramente en segundo plano.
Christian Medina (26-4, 19 KO) afronta la primera defensa de su cinturón mundial, conquistado a finales del pasado año tras una actuación de enorme autoridad ante Yoshiki Takei que le permitió alcanzar por fin la cima del boxeo profesional. El púgil jalisciense ha construido su carrera a base de agresividad controlada, buena selección de golpes y una pegada muy respetable para la división gallo, lo que explica su elevado porcentaje de nocauts. Medina no es un boxeador de filigranas, pero sí sabe imponer su físico, presionar con constancia y castigar cuando encuentra la distancia. Defender el título en casa, ante su público, supone una motivación añadida y también una exigencia extra para confirmar que su reinado no será pasajero.
En la esquina opuesta estará Adrián Curiel (26-6-1, 5 KO), un boxeador experimentado que ya sabe lo que es ser campeón del mundo, aunque en una categoría muy inferior. El mexicano, que reinase en el peso minimosca, busca ahora reivindicarse en el peso gallo y demostrar que todavía tiene sitio en la élite a sus aún tiernos 27 años. Curiel destaca por su velocidad, movilidad y capacidad para competir a buen ritmo, aunque su falta de pegada y menor tamaño en comparación con el campeón le obligará a plantear una pelea táctica, basada en el desplazamiento y en evitar intercambios prolongados. Llega tras un periodo irregular, pero con la experiencia suficiente como para no sentirse intimidado por un escenario hostil.
En España, la velada podrá seguirse en directo desde las 2:00 horas de hoy a través de DAZN, y el combate principal está programado para alrededor de las 4:30 de la madrugada de viernes a sábado (hora peninsular española), tras las peleas previas de la noche mexicana.




