
@ringsider2020
El primer gran “supersábado” del año 2026 ya tiene fecha: 31 de enero. Ese día el calendario del boxeo ha decidido ponerse de acuerdo para volvernos locos a los aficionados, obligándonos a elegir qué ver, qué dejar para después y qué seguir por redes. Es uno de esos días en los que uno prepara café o zumo (de cebada, en algunos casos), cena rápida o pizza, y asume que el mando de la tele o el cambio de pantalla en el ordenador no va a descansar. Un auténtico maratón pugilístico que arranca por la tarde en España y se extiende hasta bien entrada la madrugada.
Desde primera hora de la tarde empiezan las complicaciones, aunque en este caso se agradezcan. En Dinamarca se disputa el Jakob Bank-William Scull, un duelo interesante en el peso supermedio, con Bank (17-0, 9 KO) recibiendo en casa al cubano Scull (23-1, 9 KO). No es un combate mediático a nivel mundial, pero sí tiene trampa: estilos enfrentados y el proyecto ascendente ante el veterano estilista, perfecto para abrir la jornada con boxeo técnico.
A la misma hora en el Reino Unido, se solapan dos carteleras importantes. Por un lado, el choque entre Josh Kelly (17-1-1, 9 KO) y el duro ruso Bakhram Murtazaliev (23-0, 17 KO), por el título mundial IBF superwélter del segundo. Es la gran oportunidad de Kelly, ahora ya en periodo de madurez, ante un rocoso oponente de pegada contundente. La velada está organizada por Matchroom Boxing y contiene otros duelos de nivel alto, como el título de Europa del peso superpluma.
Y como si no fuera suficiente, también en Reino Unido aparece la gala de Boxxer con el joven fenómeno Adam Azim (14-0, 11 KO), uno de los proyectos más potentes del boxeo británico, que se mide al siempre peligroso Gustavo Lemos (30-2, 20 KO). El test es serio: Azim necesita demostrar que está preparado para pelear con los mejores superligeros del mundo ya este 2026, siempre con el gran combate ante el ahora campeón Dalton Smith en el punto de mira del aficionado inglés.
Cuando uno cree que el día ya está servido, llega la noche, y con ella el caos organizado habitual: América entra en juego. Una de las grandes peleas de la jornada será la unificación superwélter WBO-WBA, organizada en Puerto Rico por Top Rank, entre Xánder Zayas (22-0, 13 KO) y Abass Baraou (17-1, 9 KO), un combate entre dos púgiles que llegan en plena forma. Zayas, ídolo emergente de intachable trayectoria, y Baraou, precisión alemana de alto ritmo y pegada seca, prometen repartir pólvora y calidad a partes iguales.
Pero es que al mismo tiempo, en Estados Unidos, la revista The Ring monta otra cartelera enorme con tres campeonatos del mundo. Aunque cada cinturón tenga su historia y no todos sean de categoría máxima por el curioso criterio del WBC, la acumulación de títulos y aspirantes convierte la velada en una de las más cargadas de los primeros meses del año. El combate más destacado enfrenta a Teófimo López (22-1, 13 KO), una de las grandes estrellas del boxeo mundial, frente a Shakur Stevenson (24-0, 11 KO), campeón ligero que sube a la categoría superior para lograr el mundial WBO de López. A esto se suman dos mundiales más que añaden nivel y variedad al evento organizado por Turki Alalshikh y la citada cabecera.
En resumen, el 31 de enero será uno de esos días que obligan a tirar de dos pantallas, tres pestañas, un móvil y Twitter/X para seguir lo que no puedes ver en directo. Boxeo europeo de tarde, boxeo americano nocturno, emociones y opciones por todas partes. Un suplicio delicioso para los aficionados y el primer gran “supersábado” del 2026, toquemos madera para que las cancelaciones no hagan acto de presencia.





