El año en el peso pesado comenzó con un ritmo lento, a la espera de la decisión de Oleksandr Usyk. Y ya se sabe que el que espera, desespera, y eso es lo que han pensado Deontay Wilder y Derek Chisora. El estadounidense negoció durante semanas una pelea con Usyk, pero finalmente cruzará el charco para boxear con «War» Chisora el 4 de abril en un recinto reservado para grandes veladas en Londres como el O2 Arena, como veníamos contando. La confirmación sorprendió a otros promotores, no solo por el emparejamiento, sino por el marco organizativo. El duelo encabezará el primer evento de la nueva rama Misfits Pro, el salto al boxeo profesional tradicional de la promotora de KSI, y será retransmitido a nivel global a través de la plataforma DAZN.

A sus 40 años, Wilder (44-4-1, 43 KO) busca certificar que su demoledora pegada sigue siendo un factor diferencial en el peso pesado. Tras un bache crítico entre 2020 y 2024 —donde acumuló un récord de 1-4 con duras derrotas ante Tyson Fury (en dos ocasiones), Joseph Parker y Zhilei Zhang—, el de Alabama recuperó algo de confianza tras noquear a Tyrrell Herndon el pasado junio. El estadounidense promete haber hechos los cambios necesarios para alejar de su figura la palabra declive.

Para Wilder, esta será su primera aparición en tierras británicas desde que en 2013 fulminara a Audley Harrison en Sheffield en apenas un asalto. Ahora, con una carrera que entra en su recta final, sabe que una derrota ante Chisora cerraría definitivamente las puertas a cualquier oportunidad mundialista.

Por su parte, el veterano Derek Chisora (36-13, 23 KO) llega a la cita en una racha envidiable a pesar de sus 42 años. El púgil nacido en Zimbabue ha encadenado tres victorias consecutivas de prestigio frente a Gerald Washington, Joe Joyce y, más recientemente, ante Otto Wallin. «Del Boy», que ha peleado contra lo más selecto de la última década (Vitali Klitschko, Oleksandr Usyk, Joseph Parker o Dillian Whyte), ha demostrado una capacidad de absorción y una combatividad que siempre complican la noche a cualquier rival.