
La victoria de David Benavídez sobre Anthony Yarde ha aclarado el panorama del peso semipesado en un momento en el que Dmitry Bivol continúa recuperándose tras su triunfo frente a Artur Beterbiev. Tras ganar al británico, Benavídez quiere enfrentarse a los mejores, ya que considera que en el supermedio no tuvo las oportunidades que merecían, principalmente por la negativa de Saúl «Canelo» Álvarez a boxear con él. Su mánager, Sampson Lewkowicz, explicó que, al margen del resultado de la pelea que Benavídez disputará contra Gilberto “Zurdo” Ramírez, como ya nos comentó en ESPABOX, existe un acuerdo verbal con la WBA para ordenar un combate entre Bivol y Benavídez. Según Lewkowicz, este compromiso se alcanzó antes del duelo entre Benavídez y Yarde y no depende de que Benavídez supere a Ramírez, por lo que el cruce con Bivol quedaría pendiente únicamente de la resolución del organismo.
Mientras tanto, Bivol no tiene prisa en volver al cuadrilátero, a pesar de haber realizado solo una pelea en 2025. El púgil asiático también maneja una oferta procedente de Rusia para realizar una tercera pelea con Artur Beterbiev.
A pesar de la postura de la WBA, el combate entre Benavídez y Ramírez será otro de los duelos más apasionantes para la primavera de 2026. Benavídez afirmó que el cruce “representa el paso que llevo tiempo esperando, porque quiero demostrar que mi presencia en el peso semipesado no depende de una sola victoria y que estoy preparado para cualquier rival que el organismo coloque delante”. Añadió además que su plan pasa por “mantener el ritmo, imponer mi trabajo desde el primer asalto y dejar claro que estoy listo para lo que venga después”.
El mexicano Gilberto “Zurdo” Ramírez volverá al ring el 16 de enero para enfrentarse a Robin Safar. Tras una operación en el hombro derecho, Ramírez utilizará este combate como prueba para comprobar que la articulación se ha recuperado correctamente.





