
Dana White no se mordió la lengua al analizar la actualidad de los últimos días en cuanto al boxeo se refiere. En la rueda de prensa posterior a la velada Zuffa Boxing 4, celebrada el pasado domingo en Las Vegas, el máximo responsable de la nueva promotora protagonizó uno de sus alegatos más encendidos contra el sistema tradicional del boxeo, cargando sin contemplaciones contra la IBF, Eddie Hearn, Bob Arum y Óscar de la Hoya.
El detonante fue la retirada a última hora de la sanción de la IBF al combate estelar entre Jai Opetaia y Brandon Glanton —que finalmente ganó Opetaia por decisión unánime—, motivada por un desacuerdo sobre la colocación del cinturón de la IBF durante una rueda de prensa. Para White, la excusa fue tan insólita como la conducta posterior de los representantes del organismo.
«El cinturón estuvo delante de él en todo momento y lo sostuvo en la mano durante el cara a cara», explicó White ante los medios. «El cinturón de Zuffa estaba en el centro porque nadie lo tenía. Él tenía los otros dos y luchaban por ese», dijo el empresario.
Según Dana White, el supervisor enviado por la IBF al evento cobró una dieta de 200 dólares (184 euros) y tomó el primer vuelo de vuelta a casa tras conocerse la decisión. «Su supervisor voló hasta aquí, cobró 200 dólares de dieta y se subió al avión de vuelta. Eso es el nivel de chapuza con el que estamos tratando», afirmó. Además, reclamó que Zuffa Boxing no ha recibido todavía la devolución de las tasas de sanción abonadas a la IBF: «Lo primero que deberían haber hecho es devolver el dinero. Eso no ha ocurrido», desveló.
El otro gran blanco de la noche fueron los promotores, en especial el británico Eddie Hearn. Después de que Zuffa firmara a Conor Benn, figura de Matchroom Boxing, la rivalidad entre ambos empresarios se ha convertido en uno de los culebrones del año. Cuando un periodista preguntó a White si veía a Hearn como un rival tras su aparente reconversión como mánager —se ha unido al luchador de MMA Tom Aspinall—, su respuesta fue lapidaria: «¿Rival promotor? No le he visto hacer nada como rival. Ahora es mánager. ¿Y qué? Mi rival Eddie Hearn. Dios mío».
White fue igualmente crítico con el resto del sector: «Bob Arum lleva 50 años en el negocio y ha puesto un combate este año. Que yo sepa, ni siquiera tiene acuerdo televisivo. De la Hoya, mejor no empiezo. PBC no ha organizado nada. No he visto ni oído nada de Al Haymon. Y Eddie Hearn es mánager. Santo cielo. ¿Quién? Llevo cuatro eventos. Estos tipos son un desastre«.
Más allá de las críticas, White aprovechó el micrófono para lanzar una advertencia sobre los planes de Zuffa para el resto de 2026. «Este deporte está roto por algo. Todo es una birria. Es lo más cutre que he visto en mi vida», aseguró, para después añadir que la falta de resistencia del sector podría acelerar sus objetivos: «Estas personas son tan poco sofisticadas y tan malas en lo que hacen que puede que lleguemos a los 44 combates este año. Como en la UFC». El presidente de Zuffa Boxing cerró la rueda de prensa con una predicción: su conquista del boxeo mundial llegará «meses antes de lo previsto«.





