
Fernando Sanz
@fer_tito_14
En el Allegiant Stadium de Las Vegas, el boxeador francés de origen camerunés Christian Mbilli (29-0-1, 24 KO) y el guatemalteco Lester Martínez (19-0-1, 16 KO) ofrecieron un emocionante combate que culminó en un empate por decisión dividida, lo que dejó en poder del francés el título interino del peso supermedio (76,2 kg) del WBC. La contienda resultó tan intensa como se anticipaba. Ambos pugilistas, invictos hasta ese momento, se presentaban con la posibilidad de convertirse en retadores directos al campeón indiscutido de la división. El duelo entre Terence Crawford y Saúl “Canelo” Álvarez, tenía aún más morbo si cabe por ello en la misma noche. La afición demostró su entusiasmo y el ambiente estuvo a la altura de un evento memorable.
Los jueces emitieron veredictos divergentes sobre el combate: 97-93 a favor de Martínez, 96-94 para Mbilli, y 95-95. En consecuencia, ambos boxeadores conservan su récord invicto, aunque ahora con la primera mella en su trayectoria, lo que sugiere la posibilidad de una revancha inmediata.
Mbilli exhibió su fuerza en diversas fases, especialmente con su jab y combinaciones dirigidas a la cabeza, mientras que Martínez respondió con uppercuts que frenaron los intentos del francés de establecer un intercambio constante. El púgil guatemalteco, que implementó una estrategia para desgastar a su oponente en la segunda mitad del combate, demostró coraje y precisión en los momentos cruciales.
El público, entusiasmado por la presentación de Michael Buffer, brindó múltiples ovaciones durante los asaltos más intensos. El resultado, a pesar de la decepción para aquellos que anticipaban un ganador definido, consolida la reputación de ambos como serios aspirantes al título mundial del supermedio y todo apunta a que habrá revancha teniendo en cuenta lo ocurrido horas después entre Canelo y Crawford.
Pelea de la noche
Los números finales revelaron la intensidad del combate: Lester Martínez conectó 412 de 980 golpes lanzados, mientras que Christian Mbilli acertó 273 de 787. Un volumen de intercambios descomunal que hizo convertirse en la pelea de la noche.






