
Mañana miércoles en el emblemático Kokugikan de Tokio, el boxeo japonés vuelve a desplegar su poderío con tres títulos mundiales de la mano de Teiken Promotions. Aunque no será la última gran gala del año en el país nipón, sí que será la más espectacular de finales de 2025, ya que, como nuestros lectores saben, los más grandes del país asiático pelearán el día 27 en Riad (Arabia Saudí), dentro de un evento de la revista The Ring y Riyadh Season.
Uno de los tres mundiales en liza será el WBO del peso mosca, que enfrentará a un sólido campeón, como es Anthony Olascuaga (10-1, 7 KO), y un aspirante no muy nombrado a nivel internacional, Taku Kuwahara (14-2, 9 KO). Es la cuarta defensa del californiano desde que obtuviera el cetro a mediados del año pasado, un satisfactorio nivel de actividad para ser un campeón de nuestros tiempos. Hay que recordar también que su derrota fue un mundial en la categoría minimosca, inferior a la suya, ante un gran púgil como Kenshiro Teraji, avisado con poco tiempo y teniendo la escasa experiencia de cinco duelos profesionales en su currículum.
Kuwahara, local geográficamente, se halla ante su segunda oportunidad mundial, tras medirse a Seigo Yuri Akui por la corona WBA. Es quien le ha infligido sus dos derrotas, por lo que es un aspirante de carrera sólida en tierras japonesas, habituado a los grandes recintos y carteleras. Sin embargo, pese a la teórica ventaja de ser nipón, el boxeador de la promotora que organiza la gala es el campeón Olascuaga, por lo que neutralizará la teórica ventaja en unas hipotéticas cartulinas (además del hecho de que los jueces suelen ser justos en Japón).
La velada no podrá ser seguida en nuestro país, por lo que habrá que estar atentos este miércoles por la mañana a otros habituales métodos para intentar seguir disfrutando del boxeo oriental.





