Anthony Joshua finalizó su ciclo junto al entrenador Ben Davison, para buscar aire nuevo después de ofrecer una pobre imagen ante Daniel Dubois. El púgil ya se pone oficialmente a las órdenes del equipo técnico que rodea a su antiguo rival Oleksandr Usyk. El campeón olímpico en Londres 2012 establece su campamento en Gandía (Valencia), donde Oleksandr Usyk preparó sus últimos combates, como sus triunfos sobre Tyson Fury. Este cambio estratégico llega justo cuando Joshua se prepara para su enfrentamiento ante Jake Paul, el cual tendrá lugar el 19 de diciembre en Miami.

Desde la prensa británica se ha puesto el foco en las últimas semanas en la débil mentalidad de su excampeón, el cual creen que podría haber logrado más triunfos. Este cambio es más llamativo si se tiene en cuenta que el equipo de Oleksandr Usyk diseñó la estrategia para que el ucraniano derrotase en dos ocasiones a «AJ».

Por el momento, Oleksandr Usyk se encuentra recuperándose de los problemas físicos que han hecho que solo boxee una vez en 2025, una cifra que no aumentará a un mes de que finalice el año. El rey del peso pesado ni siquiera está en España en estos momentos, sino que viajó hasta una conferencia de deportistas en Oriente Medio. La familia de Usyk se ha acostumbrado a vivir cerca del Mediterráneo, y pasan largas temporadas en la costa levantina, aunque el boxeador no esté entrenando, como ocurre en estos momentos. Por ello, parece descartado que Anthony Joshua vaya a guantear con Oleksandr Usyk de cara a la pelea con Jake Paul.

Joshua tendrá que vigilar la báscula para no superar el límite 108,8 kg que tiene estipulado para su duelo con Jake Paul. En caso de victoria, el inglés entrará en 2026 con la posibilidad de realizar más combates de alto perfil. A ver si el clima mediterráneo de nuestra costa le ayuda a relanzar su carrera.