
El púgil cubano Andy Cruz (6-0, 3 KO) tiene la mirada puesta en su asalto al título mundial IBF del peso ligero frente a Raymond Muratalla esta noche en Las Vegas (Estados Unidos). Sin embargo, no pierde de vista la actualidad de la categoría y, concretamente, el regreso de su rival más mediático, Keyshawn Davis, quien se enfrentará a Jamaine Ortiz el próximo 31 de enero en Nueva York. Cruz, que venció a Davis en cuatro ocasiones durante su etapa amateur —incluyendo la final olímpica de Tokio—, analizó para The Ring el duelo del estadounidense tras casi un año de inactividad por problemas en la báscula y polémicas extradeportivas. A pesar de la calidad de Jamaine Ortiz, Cruz otorga el papel de favorito al estadounidense, aunque no desaprovechó la oportunidad para lanzar sus habituales dardos psicológicos: «Creo que será una pelea muy buena. Jamaine Ortiz es un boxeador de calidad y técnicamente muy sólido. Pero creo que Keyshawn Davis tiene mucho talento. Si se prepara bien, debería ganar. Además, tiene esa sangre familiar corriendo por sus venas, así que no puede perder», declaró Cruz con ironía.
El cubano mantiene la broma recurrente de llamar «hijo» a Davis debido a su dominio histórico sobre él. Sobre un posible quinto enfrentamiento en el profesionalismo, Cruz se muestra abierto, aunque con matices: «Es una pelea que él quiere más que yo. Para cualquier hijo siempre es un sueño superar a su padre. Definitivamente, él tiene más interés en que ocurra».
Davis (13-0, 9 KO) llega a esta cita tras un 2025 accidentado. Su última pelea se canceló tras presentarse con casi dos kilos de sobrepeso ante Edwin De Los Santos, situación que remató con un altercado en los vestuarios tras la derrota de su hermano Kelvin. Andy Cruz se mostró crítico con estas actitudes, impropias de la élite que ambos pretenden dominar: «Me decepcionó su comportamiento porque esos no son los valores que yo le enseñé. Un atleta debe ser profesional dentro y fuera del ring. Él no lo demostró la última vez, pero espero que pueda cerrar ese capítulo y seguir adelante».
«Debe mejorar su actitud porque tiene cierta arrogancia y quizás subestima a sus rivales. Tal vez tenga que mostrarle de nuevo cuáles son esos valores y guiarle, como un buen padre», concluyó el de Matanzas.






