Emilio Marquiegui-MARCA
@EmilMarquiegui

Algunos pensamos que más de un boxeador de élite mundial, incluso europea y hay quien cree que hasta española de la categoría superwélter (70 kg), derrotaría al luchador irlandés McGregor, que carece de estrategia y experiencia para doce duros asaltos, en los que estará privado de codazos, rodillazos, patadas, proyecciones, lucha en el suelo y el fin de fiesta, el ground and pound. Pero el 26 de agosto es la fecha para culminar el negocio del siglo, que no el combate, porque si algo hay que destacar en el enfrentamiento entre el boxeador Floyd Mayweather y el luchador Conor McGregor, es el ingenio para oponer encima del ring a dos de los deportistas con la personalidad más polémica de la actualidad.

Sus cualidades en el cuadrilátero serán desiguales, el mejor púgil de los últimos tiempos con sus reglas contra un destacado luchador de artes marciales mixtas, eso sí, con la principal fuente para generar dólares: su agresividad verbal y sus ademanes de incorrecta educación, que realmente son las condiciones escogidas para ser a la postre el rival de Mayweather y generar tal torrente de dólares. Un combate de escaso interés deportivo, la mejor defensa pugilística del siglo XXI ante un buen ataque, la clase sublime ante un inexperto boxeador que tirará muchos golpes, pero con una amortiguación a la que no está acostumbrado. Pasará de guantes fulminantes de unos 150 gramos a los habituales en el boxeo de casi el doble de peso (10 onzas). Un colchón que limará los marmóreos nudillos del irlandés, una de sus principales bazas junto a su furioso ritmo de combate.

Pero es una oportunidad única para atraer al gran público a los deportes de contacto, dos bocazas sin par que han provocado una expectación máxima.
Alguno lo compara equivocadamente con la contienda de 1976 entre Muhammad Ali y el karateca Antonio Inoki, pero aquello fue una pantomima y en este combate habrá guerra, eso seguro. La previa, la elección de los contrincantes, parece diseñada por un director de marketing, pero cuando suene el gong, el tiroteo será constante.

Desde luego, lo que sería sorpresa del siglo es la victoria del irlandés. Se convertiría en el único púgil en derrotar a Mayweather, algo increíble, dado que Money ha sobrevivido a boxeadores más pegadores y agresivos que McGregor, como por ejemplo el argentino Marcos Maidana, y a grandes estrellas que serían favoritos ante el irlandés como Pacquiao, Cotto, Márquez o Canelo Álvarez. Las apuestas están claramente decantadas para el boxeador, que no para el novato de las dieciséis cuerdas.
En el lado positivo, seguramente viviremos el acontecimiento mediático del año en el deporte, aunque me atraiga muchísimo más el Canelo vs. Golovkin del mes siguiente.