
El actor Jason Statham fue la pieza clave para que las negociaciones culminasen en un combate entre el campeón mundial WBC, WBA e IBF del peso pesado Oleksandr Usyk y el ilustre excampeón de kickboxing Rico Verhoeven. El británico, conocido por su aparición en películas como Fast & Furious, es amigo personal de Turki Alalshikh, y también del kickboxer neerlandés. El podcaster Ariel Helwani reveló en su programa que fue Statham quien presentó a Alalshikh al excampeón de kick boxing, y sus elogios surtieron efecto en el asesor saudí. Verhoeven abandonó su título de la liga Glory, y se planteó probar suerte en otras disciplinas. Entre ellas estaban las Artes Marciales Mixtas, donde pensó en un enfrentamiento con Francis Ngannou. El camerunés también se enfundó los guantes después de brillar en la UFC, para perder ante Tyson Fury y Anthony Joshua.
La aventura de Verhoeven en el boxeo estaba decidida en diciembre, a la espera de lo que ocurriese en la pelea entre Jake Paul y Anthony Joshua. Con la victoria del inglés, todo estaba dispuesto para un combate entre Anthony Joshua y Rico Verhoeven. El accidente de tráfico que sufrió Joshua durante sus vacaciones en Nigeria hizo que el púgil británico cancelase sus planes deportivos para recuperarse física, y sobre todo emocionalmente, después del fallecimiento de dos de sus acompañantes.
Oleksandr Usyk buscaba un rival para abrir su 2026, y finalmente accedió a que este fuese Rico Verhoeven. La organización seleccionó como escenario las Pirámides de Giza en Egipto, para la pelea que se realizará el 23 de mayo, gracias en buena medida a la intervención de Jason Statham.
En juego estará el título mundial WBC del peso pesado, ya que el organismo mexicano autorizó esta pelea como una defensa voluntaria por parte de Oleksandr Usyk. Verhoeven podría entrar en la historia si consigue proclamarse campeón mundial en su segunda pelea en el pugilismo rentado, pero la primera la hizo nada menos que en 2014 con victoria por KO ante un rival muy flojo.





