
La nueva promotora Zuffa Boxing continúa dando pasos firmes en su desembarco en el boxeo profesional y su plantilla no deja de crecer. Tras irrumpir con eventos de una calidad superior a la esperada por muchos para un proyecto en fase inicial, la compañía ha consolidado su apuesta con una expansión acelerada de su nómina de púgiles, que ya ronda el centenar y sigue en aumento. Bien es cierto que el dinero de Turki Alalshikh y la experiencia de Dana White en la UFC hacían augurar una organización de alto nivel, pero la estructura de la empresa parece más propia de varios años de rodaje que de apenas dos meses de funcionamiento.
El golpe de efecto llegó con la incorporación de Jai Opetaia, actual campeón mundial del peso crucero, uno de los nombres más respetados de la división. A ello se sumó el fichaje de Conor Benn, figura mediática del boxeo británico y protagonista habitual de grandes veladas en Reino Unido. Son dos incorporaciones que situaron de inmediato a la promotora en el foco internacional y que, por otro lado, no han de confundir a la gente: los eventos y púgiles de Zuffa Boxing no implican un circuito cerrado o de menor alcance, ya que la promotora también integrará a sus principales nombres en grandes veladas respaldadas por inversión saudí.
Pero la estrategia no se ha limitado a estrellas consolidadas. En la plantilla también figuran excampeones mundiales como Andy Ruiz Jr., aspirantes de primer nivel como el uzbeko Otabek Kholmatov, y veteranos con recorrido y nombre propio como Shane Mosley Jr., entre otros perfiles que combinan experiencia, proyección y mercado. Será una prueba para comprobar si la prolongada inactividad de atletas como Ruiz responde a decisiones individuales o, como parece indicar la tendencia reciente, a la reducción de galas de promotoras como PBC en los últimos años.
El crecimiento numérico —ya unos 100 boxeadores bajo contrato— confirma que el proyecto no es puntual ni experimental, sino una apuesta estructural para competir con las grandes promotoras del circuito. En apenas unos meses, Zuffa ha pasado de ser una incógnita a convertirse en un actor que condiciona movimientos en divisiones como el peso crucero.
Queda por ver cómo se articula su calendario a medio plazo y qué acuerdos televisivos o de distribución consolidan su expansión, pues hay rumores crecientes sobre un inminente acuerdo de colaboración en Reino Unido con Sky Sports, pero el mensaje es claro: la promotora ha llegado con ambición, capacidad de inversión y voluntad de ocupar un espacio relevante en el panorama internacional.





