
La promotora británica GBM Sports se ha quedado sin contrato televisivo tras la finalización de su acuerdo de transmisión con DAZN, dejando a la empresa sin una ventana audiovisual definida para sus próximas veladas. El contrato con la plataforma de streaming, que se extendió durante año y medio desde mediados de 2024, permitió a GBM dar un salto cualitativo en su proyección internacional, organizar peleas de alto nivel y consolidarse como una de las productoras más interesantes del boxeo europeo. Sin embargo, tras la conclusión de ese acuerdo, la empresa se encuentra ahora en plena búsqueda de un nuevo socio mediático que sustente sus eventos.
El promotor Izzy Asif, máximo responsable de GBM Sports, ha mostrado su agradecimiento por la colaboración con DAZN y ha recordado que, en un periodo relativamente corto, la promotora pasó de no contar con un contrato televisivo a organizar funciones con combates por títulos y rivalidades atractivas que captaron la atención del aficionado. Asif ha señalado que existen negociaciones abiertas con varias emisoras y plataformas para encontrar una nueva casa audiovisual cuanto antes y así dar continuidad al crecimiento logrado en los últimos años.
La salida de DAZN llama especialmente la atención porque GBM había sido reconocida por su impulso y sus carteleras durante 2025, hasta el punto de ser valorada como una de las promotoras europeas con mayor proyección; para la prestigiosa revista Boxing News, Asif fue reconocido el segundo mejor promotor del pasado año, solo por detrás de Turki Alalshikh. La empresa organizó peleas relevantes que contribuyeron a elevar su perfil entre aficionados y medios especializados, lo que hace más sorprendente la falta de renovación del contrato. GBM recuperó formatos como los torneos de una sola noche y organizó títulos de Europa, como el Bradley Rea-Shakan Pitters, o mundiales femeninos, con protagonismo de Terri Harper. Para el boxeo español, fue relevante al firmar a Diego Krasimirov.
La situación de GBM forma parte de un contexto más amplio de tensiones entre promotores y plataformas televisivas o de streaming. Otras organizaciones con larga trayectoria, como Top Rank o Golden Boy Promotions, también han experimentado dificultades y no tienen actualmente plataforma televisiva, lo que ha afectado a su capacidad para construir calendarios consistentes y ofrecer combates de alto perfil de forma regular. Proyectos como Premier Boxing Champions (PBC) han ido migrando entre distintas plataformas, reduciendo frecuencia de eventos y apostando más por modelos de pago por evento, mientras que algunas promociones han visto terminar sus asociaciones con cadenas tradicionales en esta época de cambios.
La conclusión del contrato con DAZN deja a GBM en un momento clave de transición, con la necesidad de encontrar un respaldo audiovisual que le permita mantener el impulso acumulado, ofrecer continuidad a sus púgiles y seguir organizando veladas competitivas. Su crecimiento reciente demuestra que existe interés y audiencia para sus producciones, pero la ausencia de un socio mediático estable vuelve a poner de manifiesto los retos del mercado del boxeo, que sigue buscando un equilibrio sólido entre promotores, plataformas y espectadores.





