
El excampeón mundial del peso pesado Tyson Fury (34-2-1, 24 KO) ha vuelto a la escena pública para hablar de su futuro inmediato. Tras un mes de preparación, el «Gypsy King» hizo un paréntesis en sus sesiones el gimnasio para confirmar que su regreso al cuadrilátero es un hecho. Después de un 2024 para el olvido, marcado por sus dos derrotas por decisión ante el ucraniano Oleksandr Usyk, y un 2025 en blanco, Fury ya planifica su hoja de ruta para volver a coronarse en 2026. Aunque el objetivo prioritario de los promotores sigue siendo el eterno duelo no realizado contra Anthony Joshua (29-4, 26 KO), la situación personal de «AJ» ha obligado a Fury a buscar planes alternativos. Joshua se encuentra todavía en proceso de recuperación tras el trágico accidente de tráfico sufrido en Nigeria, un suceso que le costó la vida a dos de sus amigos más cercanos. Ante esta delicada situación, Fury mostró una inusual cautela y respeto: «Sé que es la pelea que todos queréis, pero en este momento no diré su nombre por respeto, ya que está de luto», declaró el púgil de Manchester a través de sus redes sociales.
Sin embargo, Fury no cierra la puerta a otros desafíos si Joshua decidiera colgar los guantes tras el trauma vivido. «Si él no va a continuar en el boxeo, me gustaría enfrentarme a ‘Big Fab’ como un gran test. Sería también un gran espectáculo», señaló en referencia a Fabio Wardley (20-0-1, 19 KO). El actual campeón mundial WBO, que heredó el título tras la renuncia de Usyk a defenderlo, viene de una victoria de prestigio ante Joseph Parker.
Fury parece tener claro que 2026 debe ser el año de su redención. «Vamos a ver cómo me veo en mi pelea de regreso; después, más adelante en 2026, Wardley sería una buena opción para intentar convertirme en tres veces campeón mundial de los pesos pesados. El propio Wardley tiene una pelea difícil por delante pronto», analizó el inglés, consciente de que el actual monarca de la WBO no es un rival sencillo.
Por su parte, Fabio Wardley no ha tardado en reaccionar al interés de Fury. El de Ipswich, que ya había incluido a Fury en su lista de objetivos, respondió con un escueto pero directo mensaje: «Todo lo mejor para el regreso, Gypsy King. Nos vemos pronto». Con estas piezas sobre el tablero, el peso pesado británico parece encaminarse a un relevo generacional o a la última gran gesta de Tyson Fury.






