
Hoy sábado 24 de enero, el Fontainebleau de Las Vegas (Estados Unidos) acoge una velada con mucho en juego en el peso ligero, encabezada por el duelo entre Raymond Muratalla y Andy Cruz por el título mundial ligero de la IBF. La cita, organizada por Matchroom Boxing, destaca por un gran duelo y una parte preliminar que, por desgracia para el somnoliento espectador europeo, deja mucho que desear y no está ni mucho menos a la altura del combate. Andy Cruz (6-0, 3 KO) afronta en apenas su séptima pelea profesional una oportunidad histórica. El cubano, campeón olímpico en Tokio 2020 y uno de los amateurs más dominantes de la última década, ha acelerado su transición al boxeo profesional como pocos antes. En su último combate, Cruz se impuso por KO técnico en el quinto asalto al japonés Hironori Mishiro, dejando claro que su boxeo técnico, su control de la distancia y su lectura del combate están ya muy por encima de lo habitual para un boxeador con tan pocos combates de pago. La incógnita sigue siendo cómo responderá en una pelea larga y exigente ante un campeón consolidado.
Raymond Muratalla (23-0, 17 KO) llega en la cima tras un largo camino en la división. El estadounidense se proclamó campeón interino tras derrotar por decisión unánime a Zaur Abdullaev (fue ascendido a la condición de absoluto poco después en los despachos) y hará ante Cruz su primera defensa del título. Muratalla es un boxeador sólido, con buen volumen de golpes y experiencia en peleas duras, aunque sin un estilo especialmente brillante. En su última aparición se mostró fiable y constante, virtudes que tratará de imponer ante un rival de mayor talento natural, pero menor rodaje profesional. Pelea, además, con la organización de la promotora de su rival, dado el estado de Top Rank, casi en la UVI tras más de medio año sin televisión que ofrezca sus veladas.
La gala, sin embargo, no llega con acompañamiento acorde. El undercard, muy débil y desigual en todas su peleas, ha estado a punto de tambalearse por culpa del protagonista del duelo coestelar Khalil Coe, que se presentó muy pasado de peso (nada menos que siete libras) y obligó a renegociar su combate a golpe de talonario para evitar otra baja más. De no haberse salvado esa pelea, la cartelera habría quedado prácticamente reducida al combate estelar, pero Jesse Hart aceptó una suculenta compensación económica.
En España, el combate podrá verse en directo a través de DAZN, en horario de madrugada, como ya hemos señalado en nuestro habitual repaso de los viernes. La función dará comienzo a las 2:00 ya del domingo peninsular.






