Jake Paul sigue haciendo ruido fuera del ring. El youtuber y boxeador estadounidense ha invertido 39 millones de dólares (36 millones de euros al cambio) en la compra de un gigantesco rancho en el estado de Georgia, una operación realizada gracias, en gran parte, a las bolsas obtenidas en sus últimos combates profesionales. La propiedad adquirida por Paul cuenta con 6.000 acres, lo que equivale a 24,2 millones de metros cuadrados, una auténtica barbaridad incluso para los estándares estadounidenses. El propio Paul explicó que el rancho fue pagado con el dinero ganado en su pelea ante Mike Tyson, combate emitido por Netflix y que le habría reportado entre 30 y 35 millones de dólares (aproximadamente entre 28 y 32 millones de euros).

En un vídeo publicado en su canal de YouTube, Jake Paul mostró algunos de los lujos de la finca: un circuito para quads de más de tres kilómetros, un lago privado de 81.000 metros cuadrados, un camino de acceso de varios kilómetros y una colección de vehículos que el propio boxeador valora en unos 5 millones de dólares (alrededor de 4,6 millones de euros). Además, está construyendo un gimnasio privado de boxeo, una pista de aterrizaje y hasta un campo de tiro dentro de la propiedad.

Esta compra llega poco después de que Paul se enfrentara a Anthony Joshua, combate por el que cobró más de 50 millones de euros, la mayor bolsa de su carrera. Sin embargo, el resultado deportivo no acompañó: Joshua lo noqueó en el sexto asalto, provocándole una doble fractura de mandíbula que requirió cirugía.

El estadounidense se encuentra actualmente en proceso de recuperación y ha reconocido que durante la Navidad no pudo comer alimentos sólidos debido a la gravedad de la lesión. Además, permanece bajo suspensión indefinida de la Comisión Atlética de Florida, a la espera de recibir el alta médica que le permita volver a competir.

Pese a todo, Jake Paul no pierde el tiempo ni la ambición. Mientras se recupera en su nuevo rancho millonario, ya ha dejado caer posibles rivales para el futuro, entre ellos el excampeón del peso pesado de la UFC, Francis Ngannou.