
El nombre de Anthony Joshua volvió a ocupar titulares en las últimas horas, pero no por una noticia confirmada por el púgil, sino por los rumores que apuntan a su supuesta retirada, tras el grave accidente de tráfico ocurrido en Nigeria. El campeón británico, de 36 años, sigue recuperándose física y emocionalmente del siniestro ocurrido en la autopista Lagos–Ibadan, en el estado de Ogun (Nigeria), donde el vehículo en el que viajaba colisionó contra un camión estacionado. El impacto les costó la vida a Latif Ayodele, su entrenador personal, y a Sina Ghami, preparador físico, ambos miembros importantes de su equipo desde hace años. Joshua sobrevivió al accidente y fue dado de alta hospitalaria con lesiones leves, aunque el alcance real de las mismas aún no ha sido detallado públicamente.
La polémica se originó tras unas declaraciones publicadas en la prensa nigeriana, en las que un supuesto familiar del boxeador afirmaba que Joshua había decidido colgar los guantes, asegurando que la familia se sentía aliviada por el impacto emocional que suponían sus combates.
Sin embargo, fuentes cercanas al entorno del púgil han desmentido de forma tajante que exista una decisión tomada sobre su futuro deportivo. Anthony Joshua no ha anunciado su retirada, ni ha comunicado oficialmente intención alguna de abandonar el boxeo profesional. De hecho, desde su círculo se insiste en que el campeón se encuentra en un periodo de duelo y recuperación, centrado exclusivamente en procesar la tragedia personal sufrida.
El accidente se produjo después de que «AJ» derrotase a Jake Paul en Miami. Tras esa pelea, existían planes para que Joshua regresara al ring en Arabia Saudí en febrero, así como la idea de cerrar para septiembre el esperado combate con Tyson Fury.
Joshua ha optado por un lógico silencio público desde el accidente, salvo un mensaje íntimo en redes sociales en el que apareció junto a las familias de Ayodele y Ghami, acompañado de la frase: “My brother’s keeper” («El guardián de mi hermano»).






