
La eliminatoria mundial IBF del peso wélter entre Paddy Donovan y Liam Paro, prevista para el próximo 16 de este mes, ha quedado cancelada a última hora tras la retirada del boxeador irlandés por una supuesta enfermedad, una circunstancia que ha generado sorpresa y cierto desconcierto en el entorno del boxeo. El combate debía determinar al próximo aspirante oficial al título mundial y era una cita clave para ambos púgiles a comienzos de año.
Desde el equipo de Donovan se ha apuntado a un problema de salud detectado en la fase final de la preparación como motivo de la baja, aunque por el momento no se han ofrecido detalles médicos concretos ni un parte oficial que aclare el alcance exacto de la dolencia. Esa falta de información ha dado pie a especulaciones, si bien no existe ningún comunicado que contradiga la versión de una retirada por motivos médicos.
Para Donovan, la cancelación supone un nuevo freno en un momento delicado, pero ilusionante, de su carrera. El irlandés había logrado reengancharse a la élite más en los despachos que por mérito sobre el ring después de dos derrotas ante el campeón actual, Lewis Crocker, y esta eliminatoria representaba su oportunidad más clara de volver a colocarse a las puertas de un título mundial. La baja no solo le priva de ese escenario inmediato, sino que introduce incertidumbre sobre cuándo podrá retomar el camino hacia una nueva oportunidad de este calibre.
En el caso de Liam Paro, la situación tampoco es sencilla. El australiano se queda sin combate pese a haber completado toda la preparación y cumplir con los requisitos reglamentarios, perdiendo una ocasión directa de asegurar su posición como aspirante obligatorio. La IBF deberá ahora decidir si reprograma la eliminatoria, designa un nuevo rival o adopta otra solución dentro de su normativa. Desde el equipo del australiano, que organizaba el pleito, ya buscan solución junto al organismo estadounidense presidido por Daryl Peoples, a quien han pedido que Paro sea directamente retador oficial para Crocker. Este quería negociar un duelo de unificación con Devin Haney, campeón mundial WBO, pero el cruce parece que no tendría gran interés de cara al gran público, según el potencial organizador, Eddie Hearn. La situación, por tanto, ha de irse aclarando en próximas semanas.
A la espera de una comunicación más clara por parte del entorno de Donovan o del propio estamento, el episodio vuelve a reflejar la fragilidad de este tipo de combates decisivos, donde una baja médica de última hora puede desbaratar meses de planificación.






