Tres meses después de la pelea entre Saúl “Canelo” Álvarez y Terence Crawford en Las Vegas (Estados Unidos), Mauricio Sulaimán, presidente del WBC sigue recordando el evento como un episodio amargo. El dirigente reveló que vivió “una de las peores experiencias de mi vida” y responsabilizó directamente a Dana White, organizador de la velada, al considerar que el trato recibido fue “horrible en términos de respeto y organización”. Sulaimán explicó que aquella noche fue marginado de manera deliberada. “Nos trataron de la peor manera… Entré al recinto con una entrada, no me dieron la acreditación”, relató. El presidente del WBC fue más allá al cuestionar la postura de White frente al boxeo tradicional. “White no quiere a nadie del boxeo. El estilo de la UFC es equivocado porque llegan y atacan a que todo lo que existe en el boxeo está mal y que es corrupto. Si ellos llegaran con una posición de decir vamos a hacer nuestro boxeo y así es como va a ser y ustedes sigan, debería ser una propuesta de unión aunque no tenga relación directa con otros organismos y promotores”.

Uno de los temas más delicados, según Sulaimán, es la intención de modificar la Ley Muhammad Ali para replicar en el boxeo el modelo económico de la UFC. Recordó que dicha ley garantiza la transparencia, evita conflictos de interés y protege a los boxeadores. “En el boxeo, el 80% va para el peleador y el 20% para el promotor y en otras ligas como la UFC es todo lo contrario: 17% para el peleador y 83% para la liga”, explicó.

Sulaimán defendió el sistema actual de títulos y organismos. “La era de cuatro cinturones como se les conoce en el boxeo funciona, hay muchos campeones y peleadores que ganan dinero y pueden hacer sus vidas. Claro que hay problemas, pleitos y diferencias y como WBC tratamos de hacer lo mejor posible… Siento que al haber una entidad multimillonaria que quiere hacer el movimiento pone en rojo muchas cosas”, afirmó.

La polémica más reciente estalló cuando, desde Tailandia, Sulaimán dejó de reconocer a Terence Crawford como campeón del peso supermedio. El propio Crawford acusó al organismo por intentar cobrarle una cantidad que consideró desorbitada. Ante ello, Sulaimán fue enfático: “No es que el WBC le pida dinero a nadie, son las reglas, para combatir por el cinturón verde del WBC o cualquier otro cinturón de otro organismo se tienen que cubrir y pagar cuotas. Eso es el reglamento, todos los peleadores al firmar por una pelea lo saben. Es el 3% de la bolsa del peleador. Esta es una regla que tiene 50 años, no es algo nuevo”.

Finalmente, Sulaimán subrayó el uso de esas cantidades por parte del WBC: “Porque todo el dinero que ingresa al WBC va de regreso al boxeo de una u otra manera. Cuando un boxeador no paga es un dinero que no está disponible para la actividad a nivel mundial. Tenemos una cantidad de ayudas que se dan, todos los días del año pero no lo presumimos porque si tú ayudas a alguien y lo presumes se pierde el motivo. Qué feo sería estar siempre posteando”.