
@ringsider2020
Esta mañana en el emblemático Kokugikan de Tokio, se ofrecía otra prueba de la buena salud del boxeo japonés con tres títulos mundiales de la mano de Teiken Promotions.
El primero de los tres mundiales en liza ha sido el WBO del peso mosca, en poder de Anthony Olascuaga (11-1, 8 KO). El californiano ha superado a su aspirante, el local Taku Kuwahara (14-3, 9 KO), dando otra muestra de su solidez al ser ya la cuarta defensa del cinturón.
Olascuaga empezó con un ritmo fuerte ya desde el inicio, como es habitual en él. Aunque parecía que Kuwahara le seguía la cadencia y acierto de golpeo, no duraría mucho la tónica ante el buen hacer de «La Princesa»; el estadounidense es uno de los boxeadores de estas categorías que mejor maneja la mano adelantada, en su caso la izquierda, junto a su compatriota Jesse «Bam» Rodríguez. El uso del jab, muy potente para hablar del peso mosca, y el gancho le permiten no tener que sacar la mano atrasada en exceso, ganando mucha calidad defensiva al no despegar la diestra de su mandíbula.
La calidad de Olascuaga se ha impuesto boxeando in crescendo hasta llegar al definitivo cuarto round, cuando Kuwahara no ha podido aguantar más las acometidas del campeón. En una de ellas, liderada por el enésimo gancho con la zurda y rematada, en este caso, con la mano supuestamente más potente mediante recto y uppercut, el nipón ha quedado medio girado y sin posición defensiva de garantías, lo que ha obligado a una acertada intervención arbitral.
Gran triunfo de Anthony Olascuaga, al que deseamos seguir viendo tan a menudo como hasta ahora en el ring y, por qué no, unificar coronas del peso mosca para dilucidar quién es el mejor púgil de la categoría en 2026.






