
Fernando Sanz
@fernandosanz.alba
El campeón mundial semipesado del WBC, David Benavídez (31-0, 25 KO), atraviesa uno de los momentos más sólidos de su carrera deportiva. Tras su contundente victoria por nocaut ante el británico Anthony Yarde (27-4, 24 KO), el norteamericano compartió un recuerdo que considera decisivo en su formación: las exigentes y durísimas sesiones de sparring que realizó con Gennady Golovkin (42-2-1, 37 KO) durante su adolescencia. Benavídez explicó que, a pesar de su breve trayectoria como aficionado, con tan solo 15 combates, su verdadera formación tuvo lugar desde muy joven, entrenando con campeones mundiales. «Ha sido un camino muy largo», comentó al reflexionar sobre su desarrollo. Añadió que esas sesiones, lejos de ser entrenamientos convencionales, eran verdaderos combates en los que debía adaptarse al nivel de GGG para poder mantenerse.
El campeón recordó que Golovkin fue una influencia crucial en su estilo ofensivo y en su capacidad de resistencia mental. «Le doy todo el crédito que se merece a Gennady Golovkin porque él es la razón por la que soy el peleador que soy hoy«, afirmó. También declaró que GGG nunca disminuyó la intensidad: «Cuando me tocaba hacer sparring con él… eran peleas reales», aseguró.
Esto lo obligó, según explicó, a desarrollar rapidez táctica, fortaleza física y la confianza necesaria para sobresalir entre los mejores desde los 14 años.
Una formación entre fuego cruzado
Benavídez explicó que entrenó regularmente con Golovkin desde los 15 hasta los 19 años, un período que fue fundamental para forjar su espíritu competitivo. Considera que esta experiencia no solo ha moldeado su estilo de boxeo actual, sino que también ha sido la base de su impresionante racha de siete nocauts consecutivos, incluyendo su reciente defensa del título mundial contra Yarde.
Por otro lado, Gennady Golovkin, quien no ha competido desde 2022, se encuentra en una etapa de transición profesional, habiendo asumido la presidencia de World Boxing, una organización dedicada a reintroducir el boxeo en los Juegos Olímpicos. Aunque aún no ha anunciado su retiro de manera oficial, su legado sigue siendo muy valorado en el boxeo contemporáneo.
Benavídez concluyó que no olvidará lo que GGG representó para él: “Aprendí mucho con él, le debo mucho”.





