Alfonso González Vicente
La pelea entre Salvador Sánchez (40-1-1, 30 KO), campeón del mundo WBC del peso pluma, y Wilfredo Gómez (32-0-1, 32 KO), aspirante y excampeón del mundo del peso supergallo, además de estar considerado como el mejor boxeador portorriqueño de todos los tiempos, tuvo lugar veintiuno de agosto de mil novecientos ochenta y uno (21/08/1981) en el Caesar Palace de las Vegas.
El favorito, en las apuestas, era Wilfredo Gómez que era el número uno indiscutible, desde hacía varios años, del peso supergallo, aunque Salvador Sánchez, el campeón, era también un grandísimo boxeador que había ganado el campeonato mundial del peso pluma el dos de febrero de mil novecientos ochenta (02/02/1980), ante Danny “Coloradito” López, por KO en el asalto número trece, en una sangrienta y cruel batalla, de las más duras de la historia del boxeo.
“Coloradito” López, que también era el favorito, estaba considerado como un campeón sólido y estable. En la revancha, también se impuso Salvador Sánchez por KOT.
Ambos boxeadores (Wilfredo y Sánchez) tenían unas características boxísticas muy parecidas. Los dos eran grandes pegadores y dominadores de la corta y, sobre todo, de la media distancia.
El combate estuvo rodeado de polémica dadas las altisonantes declaraciones de Wilfredo Gómez que dijo que iba a acabar con el mexicano, como había hecho en anteriores ocasiones con otros grandes boxeadores mexicanos, como Carlos Zárate, Guadalupe Pintor, Juan Antonio López (“Kid Pascualito”), etc. De hecho, a Wilfredo Gómez, además de con el sobrenombre “Bazoka”, también se le conocía como el “matamexicanos”.
Wilfredo Gómez llegó a la pelea invicto, con treinta y dos (32) combates y un nulo, y Salvador Sánchez, que tan solo tenía 23 años, solo acumulaba una derrota, en sus inicios, ante Antonio Becerra, por decisión dividida, estando en juego el campeonato nacional mexicano del peso gallo.
Gómez, que tenía fama de parar a todos sus rivales, incluido el campeón mexicano Carlos Zárate, pretendía asegurarse un KO temprano contra el campeón, pero en el primer asalto, Salvador Sánchez conectó una buena mano que derribó a su rival que tuvo que soportar una cuenta de protección.
En los asaltos posteriores la pelea, por momentos, estuvo bastante igualada, e incluso los dos púgiles estuvieron a punto de caer. Además de dura e intensa fue una pelea de gran calidad pugilística, una de las grandes peleas que todo buen aficionado debe ver.
En el octavo asalto, se produce un nuevo derribo de Wilfredo Gómez y el árbitro para el combate. Con este resultado, Salvador Sánchez retiene su título de campeón del mundo del peso pluma y provoca el delirio de la afición mexicana, que ve que su ídolo, además de noquear a un gran boxeador, se convierte en el “vengador” de otros boxeadores de su país, que había sido literalmente “triturados” por el “matamexicanos”.
Historial pugilístico de Salvador Sánchez
Salvador Sánchez, disputó un total de cuarenta y seis peleas (46) con cuarenta y cuatro victorias (44), de las cuales treinta y dos (32) fueron por KO, una derrota (ya referida) y un combate nulo, ante el boxeador mexicano Juan Escobar en el Olimpic Auditorium de Los Ángeles. Defendió su título mundial del peso gallo en nueve ocasiones y fue nombrado boxeador del año por la revista The Ring en el año 1981
Escobar fue el único boxeador capaz de derribar a Salvador Sánchez, lo hizo en el quinto asalto, y estuvo a punto de perder ese combate. Era un boxeador muy potente y muy profesional, que cuidaba en extremo su preparación física para cada una de sus peleas. Era, también, hábil estratégicamente y sus victorias más que en una potencia bruta, se basaban en su tenacidad y en los contragolpes.
El 21 de julio de 1982, Sánchez defendería, por última vez, su título mundial del peso pluma en el Madison Square Garden, frente Azumah Nelson, boxeador ghanés, al que muchos consideran como el mejor boxeador que ha tenido África.
Azumah Nelson, tuvo poco tiempo para preparar la pelea, pese a lo cual la aceptó. Hasta esa fecha, Nelson llevaba trece (13) combates disputados y ganados.
Todos los aficionados pensaban que sus expectativas de ganar eran mínimas, sin embargo, el ghanés demostró ser un rival formidable y le planteó a Sánchez una dura e igualada pelea. Nelson contrarrestó con habilidad cada uno de los golpes de Sánchez y contragolpeó con efectividad, tanto peleando a la corta, media y larga distancia, como haciéndolo a la defensiva.
En el séptimo asalto, Salvador Sánchez lanzó un potente gancho de izquierda que envió a Nelson contra las cuerdas y después le asestó un contundente gancho a la mandíbula que acabo con Azumah Nelson en el suelo, si bien, el ghanés se levantó rápidamente, con gran determinación y reanudó la pelea, tratando de tú a tú al campeón.
En los dos últimos minutos del asalto quince (último asalto) Sánchez, que siempre mantenía la boca cerrada, y una gran condición física, desató una nueva andanada de golpes que derribaron a Nelson una vez más y, a pesar, de sus valientes esfuerzos para seguir peleando, el árbitro detuvo la pelea.
Siempre quedará la incógnita de que hubiese pasado si el boxeador ghanés hubiera tenido más tiempo para preparar el combate.
Trágicamente, tres semanas después de esta última victoria, la vida de Sánchez, con veintitrés años, se vio truncada por un accidente de automóvil.
La colisión se produjo cuando el Porche 928 de Sánchez chocó, a gran velocidad, contra un tractor. Hubo muchas especulaciones acerca del accidente, que se produjo a las 3.30 horas de la madrugada.
Se dijo que Sánchez regresaba de ver a una mujer casada con la que tenía relaciones, pero, más o menos fundadas no dejan de ser especulaciones.
Salvador Sánchez, en su vida personal, era un tipo muy familiar y reservado, muy vinculado a su pueblo, disciplinado y ordenado y nunca descuidaba sus entrenamientos.
Para acabar, y como curiosidad, citaré que Salvador Sánchez, unos meses antes de enfrentarse a Wilfredo Gómez, peleó (1981) contra el español Roberto Castañón que, en aquellos momentos era campeón de Europa que, hasta esa fecha llevaba acumuladas cuarenta y tres victorias (43) y una derrota. Castañón, que defendió su título europeo en dieciséis ocasiones, cayó a la lona varias veces, pero logró aguantar hasta el décimo asalto, cuando árbitro paró la pelea. En descargo de Castañón, debo decir que tuvo serios problemas para dar el peso, hasta el punto que le aconsejaron que no disputase la pelea.
Roberto Castañón perdió por segunda vez en su carrera. Su primera derrota por KO en el segundo asalto, fue, precisamente, disputando el campeonato del mundo, frente a “Coloradito” López.
El leonés Roberto Castañón, por historial boxístico, debería haber sido un campeón más reconocido en España, al igual que lo fueron otros campeones españoles de Europa, como Velázquez, Carrasco o el propio José Legra (Carrasco y Legra también fueron campeones del mundo, en el caso de Carrasco, a mi entender inmerecidamente), pero Castañón tuvo la mala suerte de vivir en una época en la que los medios y, en especial la televisión, y algunos alcaldes, como el de Oviedo, le dieron la espalda la boxeo, de manera que pese a ser múltiples veces campeón de Europa, apenas es reconocido en nuestro país, o es simplemente, un completo desconocido.
Historial pugilístico de Wilfredo Gómez
Wilfredo Gómez está considerado el mejor boxeador que ha dado Puerto Rico en toda su historia (y ha dado grandes boxeadores como Carlos Ortiz, Félix Trinidad, Wilfredo Benítez, Miguel Cotto, Héctor Camacho, Esteban de Jesús, etc).
Disputó un total de cuarenta y siete (47) combates profesionales con cuarenta y cuatro (44) victorias (32 de ellas por KO), tres derrotas (Salvador Sánchez, Azumah Nelson y Alfredo Layne) y un nulo.
Entre 1977-1983 fue el campeón indiscutible del peso supergallo. Es, junto con Deontay Wilder, el boxeador que más victorias consecutivas (32) ha obtenido por KO.
Defendió el título del supergallo, con éxito en diecisiete (17) ocasiones y en todas ellas ganó por KO, estableciendo un récord absoluto de defensas del título por KO que nadie ha podido superar todavía.
Derrotó a campeones mundiales como los mexicanos Carlos Zarate y Guadalupe Pintor. Su victoria sobre Pintor (ganó por KO en el asalto número 14) está considerada como una de las más grandes peleas del boxeo.
El veintiuno de agosto de mil novecientos ochenta y uno (21/08/81) sube de peso, para retar al campeón del mundo del peso pluma, Salvador Sánchez, pelea que ya hemos descrito, y que concluye con la derrota de Wilfredo.
Después de este combate, vuelve al peso supergallo y defiende su corona cuatro veces más, una de ellas la ya refrendada contra Guadalupe Pintor.
En 1884 vuelve a subir de peso, y derrota, por decisión unánime a Juan Laporte, campeón del mundo del peso pluma y, cae en su primera defensa del título ante el ghanés Azumah Nelson, considerado el mejor boxeador de África de todos los tiempos.
En 1985 conquista el campeonato mundial del peso superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA) frente al campeón Rocky Lockridge, en un combate por puntos y con decisión dividida.
Al igual que le ocurrió en el peso pluma, pierde el título en su primera defensa, siendo noqueado en nueve asaltos por el panameño Alfredo Layne.
En resumen: las tres únicas peleas que perdió Wilfredo Gómez fue cuando cambio de peso y pasó del supergallo al peso pluma, o del peso pluma al superpluma.





