García-Collado

@ringsider2020

El pabellón de La Casilla, en Bilbao, está siendo sede de la velada que esta tarde-noche ofrecían PCI Promotions, Kamikaze y War Boxing. Antes del duelo de fondo, valedero para el título europeo superligero, se han vivido el resto de combates cuyos resultados relatamos aquí.

Defendiendo el título de España ligero, el local Jokin García (13-2-1, 8 KO) se enfrentaba al manchego Antonio Collado (20-3, 3 KO), que empezó el envite inspirado con buen uso de la mano adelantada. Aceptó García el órdago, pareciendo ambos aceptar un combate de ritmo alto e intercambios. Era un plan que, en teoría, favorecía más a Jokin, por su pegada, algo que se materializó en el tercer asalto: tras buscarle en la zona de flotación, el bilbaíno asestaba un croché a Collado que daba con él en el suelo. Pese a levantarse con mucho corazón, este no estaba en condiciones de continuar. Gran victoria de un García a quien sus aventuras en Asia parecen haberle enseñado mucho, resaltando la gran deportividad de ambos tras el fin del pleito.

Ander Amatrain (12-1-1, 1 KO) y Christian Ledesma (8-2, 2 KO) nos ofrecieron un intenso choque con el campeonato iberoamericano de la WBA en liza. El primer asalto tuvo un choque de cabezas que abrió un corte considerable en el párpado de Amatriain, ante lo que la doctora llegó a dudar si se podía proseguir. Los problemas continuaron para el navarro, pues una contra le hizo (aparentemente, pues no hubo una repetición que lo aclarase) rozar la lona con la rodilla en el segundo round, siendo contado por el árbitro. A pesar de las circunstancias, el jaleado Amatriain se vino arriba y cogió la iniciativa con buenos golpes ante un Ledesma a la defensiva, algo que se mantuvo durante los ocho asaltos que duró la pelea. Luis Pabón, lujo de réferi, llamó al doctor ante la sangre que dificultaba la visión de Amatriain y se decidió ir a las cartulinas, donde se anunció como ganador al pamplonés por triple 77-74.

Amatriain-Ledesma

Dentro de la categoría wélter, volvía al ring tras un año Jon Míguez (19-1-1, 8 KO), que se impuso al veteranísimo italiano Christian Danilo Guido (10-54-1, 6 KO). Empezó mal la contienda, o su previo, puesto que hubo un problema con la cuerda superior, rota al entrar al ring el transalpino por encima de ella. Solucionado el problema, vimos lo esperado, al español llevando la iniciativa y al duro Guido aguantando los golpes y usando sus recursos adquiridos con la experiencia, como los agarres. Mucho más alto y fuerte, Míguez fue variando alturas y evitando alguna contra peligrosa del rival. Pese al derribo por acumulación de golpes en el quinto round, el foráneo se mostró inquebrantable y eso llevó a la decisión unánime final en favor del de Castro Urdiales.

Abrieron las acciones en lo que a boxeo profesional respecta el boliviano residente en Bilbao Andrés Abrego (2-0-1, 1 KO) y el valenciano Bassam Laaoula (1-0-1, 0 KO), en el peso superligero. Tras cuatro asaltos de mucha acción y bonitos intercambios, se anunció simplemente «combate nulo», empate en las cartulinas (que no se leyeron).