Cuando todo apuntaba a que Anthony Joshua completaría un 2025 en blanco en cuanto a actividad pugilística se refiere, Matchroom Boxing cambió de opinión y lleva semanas intentando encontrar acomodo al inglés en alguna de las veladas que organizará antes de que acabe el año. Sin embargo, el caché de Joshua está complicando que sin un presupuesto adicional pueda entrar en el calendario, además de las exigencias económicas de los rivales. Por otro lado, Anthony Joshua maneja para 2026 importantes ofertas que podrían desaparecer si pierde otra pelea más, después del revés encajado ante Daniel Dubois. «Decidiremos esta semana si peleará este año», declaró Eddie Hearn, quien confía en encontrar la mejor solución posible.

«En realidad, da igual dónde sea. Creo que le vendría de maravilla (boxear antes de que acabe el año), pero a la vez sería raro. Porque no hay dinero en juego. No vamos a usarlo para vender entradas. Simplemente aparecerá de repente en un cartel. Tiene muchísimas ganas. Me encantaría que entrara al ring y le diera una paliza a alguien», dijo Hearn.

A pesar de las derrotas, Anthony Joshua se mantiene como uno de los boxeadores más cotizados del mundo. Un combate ante otro púgil en decadencia como Tyson Fury sería un éxito asegurado en la taquilla, aunque llegue varios años tarde.

No es la fecha de su siguiente pelea el dilema de Anthony Joshua. El excampeón viajó a España para entrenar con el equipo de Oleksandr Usyk, su antiguo rival. «AJ» se plantea cambiar de entrenador para encarar la última etapa de su carrera, pero no ha confirmado que la esquina del ucraniano vaya a ser su nueva guardia pretoriana.

Lo que está claro es que el campeón olímpico, de 36 años, todavía tiene ganas de celebrar varios combates relevantes, dado su excelente historial. Tres derrotas en sus últimas siete peleas no deben emborronar su palmarés de 28-4, 25 KO.