
@ringsider2020
Esta noche de sábado, hemos vivido una velada promovida por Queensberry en Manchester, dentro de su Co-op Live Arena, espectacular recinto de reciente organización para más de veinte mil espectadores. Como combate de semifondo de la velada, hemos asistido a la primera defensa del título de Europa semipesado en un derbi de la industrial localidad británica. El campeón Bradley Rea (21-2, 10 KO) ha cedido su título a Lyndon Arthur (25-3, 16 KO), que tiene a sus 34 años una nueva oportunidad de buscar buenas bolsas y grandes combates. Y este lo fue, porque resultó un emocionante duelo de estilos, tal como se preveía, entre las andanadas menos constantes de Rea y el trabajo machacón del aspirante con el jab, martilleando con el recto de izquierda al rostro de su conciudadano.
Rea parecía encauzar la pelea, con su mayor explosividad, derribando al King Arthur con un buen croché de izquierda en el segundo asalto. Insistió para ver si podía llevarse el duelo en los siguientes, pero el retador se afianzaba con su trabajo con la mano adelantaba bien repuesto del contratiempo, empleando ese martillo pilón que desesperaba a su adversario. Podemos decir, sin querer colgarnos medallas (o sí, que de vez en cuando tampoco pasa nada) que acertábamos en la previa al decir que el pleito sería mucho más equilibrado de lo que anunciaban las casas de apuestas, y es que dicen los anglosajones que «styles make fights», los estilos son los que provocan que los un choque sea atractivo de ver, tal como fue este. Arthur no se movió ni un ápice del plan, anotándose la práctica totalidad de la segunda mitad del combate para nosotros y debiendo haber ganado con mayor holgura de lo anunciado.
Al ser ambos protagonistas de Reino Unido, la EBU permitió árbitro y jueces británicos. Sentimos ser pesados y es un riesgo que corremos gustosamente, pero qué malos son casi todos ellos. Hablaremos en este caso de los jueces: Lee Every, esa mezcla entre José Luis Perales y José Luis Garci (ambos venerados por quien firma estas líneas), dio un desquiciante empate 114-114; no mucho mejor fue Victor Loughlin con 115-113, siendo el más decente puntuando Mark Lyson al anotar 115-112 para el merecido nuevo campeón Lyndon Arthur, a quien casi privan del privilegio. Ojalá la comisión británica de boxeo renueve poco a poco estos particulares jueces que no solo aterrorizan en fechas de Halloween, sino que malogran muchas veces duelos atractivos, como estuvieron a punto de hacer hoy.






