
La gran oportunidad mundialista de Isabel Rivero, que buscará el título WBA del peso átomo este 21 de noviembre próximo en Valladolid, vendrá con otra interesante pelea profesional de una de las mejores boxeadoras españolas de los últimos años. A la distancia de ocho asaltos, la campeona de España pluma y tres veces monarca continental del mismo peso Sheila Martínez (8-3, 1 KO) regresa al cuadrilátero en tierras pucelanas tras más de un año inactiva. La levantina necesita actividad tras las negociaciones infructuosas por la disputa del título europeo frente a Karriss Artingstall, en una pelea de esas que ya casi podrían denominarse malditas.
La EBU solicitó a primeros de 2024, tras su exitosa defensa ante Anaelle Angerville, que la aún campeona española defendiera su cinturón frente a la invicta Artingstall. Martínez intentó aparcar el profesionalismo y buscó clasificarse para los Juegos Olímpicos de París, pero no tuvo éxito en la empresa; en su vuelta al boxeo rentado, buscó subir al peso ligero. Sin embargo, reconsideraron la postura y retornaron al peso pluma, mientras peleaban en septiembre del año pasado imponiéndose a la dura Enerolisa de León.
Hace meses la EBU retomó el Martínez-Artingstall, tras no haber logrado una nueva campeona tras casi un año de la faja vacante, y solicitó fecha de celebración del combate, pero Sheila ha pagado el pato de la nefasta gestión de la promotora británica Boxxer, quien representa los intereses de la inglesa. La empresa de Ben Shalom preveía organizar el duelo para septiembre (sin anuncio oficial), pero se quedó sin proveedora televisiva tras cumplir su contrato en julio con Sky Sports y, a pesar de haber anunciado hace muchas semanas acuerdo con la BBC, toda cartelera prevista bajo este nuevo acuerdo ha sido aplazada. La levantina, tal como ha ocurrido recientemente a otros púgiles españoles como Sandor Martín o Jon Fernández, ha sido víctima del sistema y la política entre bambalinas del boxeo, viéndose obligada a esperar y perder valioso tiempo sin subir al cuadrilátero.
Mientras la EBU busca nueva compañera de ring para Martínez, su equipo se ve obligado a darle actividad y ha conseguido aterrizar en la ciudad del Pisuerga. Su rival, a ocho asaltos como ya hemos apuntado, será la veterana Débora Rengifo (19-16-1, 11 KO). La menuda boxeadora venezolana, apodada «La Pantera», ya ha tenido dos experiencias previas en España, con sendas derrotas, pero servirá para que nuestra campeona y Mejor Boxeadora del año 2023 para ESPABOX encuentre de nuevo sensaciones de cara a un 2026 con grandes metas en el boxeo internacional.





