
@ringsider2020
Esta pasada madrugada en Philadelphia y con organización por parte de Matchroom Boxing, hemos asistido a una velada con protagonismo del púgil que ha llevado de nuevo la ilusión por este deporte a la afición de la histórica ciudad estadounidense. De nuevo, demostró entre las dieciséis cuerdas el porqué.
El ahora ya superwélter Jaron Ennis (35-0, 31 KO) se enfrentaba al angoleño Uisma Lima (14-2, 10 KO), debutando en este nuevo peso tras una carrera con PBC en el wélter, acelerada en los últimos tras haber firmado por la empresa de Eddie Hearn. Ennis veía poco aliciente en el límite wélter y ha asomado de modo contundente la cabeza en una categoría con más talento y, sobre todo, más dinero en las grandes noches. Lima parecía una buena piedra de toque, pero el local arrasó al residente en Portugal como un torbellino; el pleito fue visto y no visto, con dos derribos precisos con golpes quirúrgicos de Ennis. Atropellando de nuevo al quebrantado Lima, el árbitro intervino para decretar el lógico fuera de combate. Boots da un golpe en la mesa y espera a Vergil Ortiz, como se rumorea, siempre que el texano supere en unas semanas a Erickson Lubin.
Uno de los premios de la noche, aunque desde estas líneas siempre censuramos que se regalen títulos interinos (que incluso muchos periodistas consideran erróneamente campeonatos mundiales según quién participe), es dicha consideración para la siempre dadivosa WBA. El campeón Abass Baraou podría tener que defender su cinturón, así las cosas, en los próximos meses frente a Ennis, aunque creemos que el duelo ante Ortiz sería mucho más interesante para los aficionados al boxeo internacional.
Entre los combates anteriores, destacaba el encuentro de dos pesos pesados como el canadiense Alexis Barrière (12-1, 10 KO) y el italiano Guido Vianello (14-3-1, 12 KO), que se saldó con triunfo del segundo antes del límite. En un toma y daca de colosos, el transalpino logró colocar una combinación que derribó al de Matchroom en el cuarto asalto, para culminar el trabajo en el quinto con su oponente ya bastante dañado.






