
«Bienvenidos al futuro» fue la frase con la que Moses Itauma (13-0, 11 KO) se presentó a los asistentes al ANB Arena de Riad (Arabia Saudí), y a los «millones de espectadores» que menciona por costumbre Michael Buffer, que esperaban ver al nacido en suelo eslovaco por primera vez ante un rival de renombre. El viejo truco de alargar la espera desde el vestuario solo postergó la ejecución de Dillian Whyte (31-4, 21 KO) unos minutos. Ni la banda sonora de «Tiburón» perturbó la concentración del veinteañero favorito de Frank Warren. El viento sopla a favor de Itauma desde que se proclamase campeón del mundo joven en La Nucía (Alicante) en 2022. Por eso, Itauma luce el Swoosh de Nike en su vestimenta, como los elegidos en el mundo del deporte. Sus rápidos nocauts son una fórmula que no por usada, deja de tener éxito para captar adeptos. Por eso, una vez que Whyte pisó el ring, Buffer presentó a Itauma en segundo lugar.
Los primeros compases cambiaron el signo de la duda de Itauma a Whyte. El oriundo de Puerto Antonio (Jamaica) no es el mismo desde que diese positivo en 2023. Los golpes al cuerpo de Moses Itauma hicieron pequeño a Dillian Whyte, cuya guardia tenía demasiados agujeros. El 1,94 m de Itauma es el de un púgil moderno, propio de una nueva era, la que está llamada a dictarse al son de Turki Alalshikh y Dana White.

Golpe al cuerpo, amago, cambio de altura, y la ráfaga se repite. Como un robot equipado con inteligencia pugilística, que conoce las distancias y no quiere romper su velocidad porque el rival esté tocado. Las cuerdas no eran refugio para Whyte. La obra de Itauma culminó con una mano derecha que derriba a Whyte. Por la premura, apenas se alcanzaban los dos minutos, y la forma de caer, era propia de una película. Para los adeptos, una finalización propia de un futuro campeón. Los aficionados más veteranos mantienen sus interrogantes, dado que Whyte no fue un rival digno de apodarse «El Ladrón de Cuerpos». El árbitro detuvo la pelea, y sin terminar el primer asalto, Itauma tendrá que destinar parte de su bolsa a pagar un extra de peso en el aeropuerto. El protegido de Frank Warren se llevó dos cinturones intermedios de la WBA y el WBO que le hicieron escasa ilusión, pero que son el peaje para subir en las listas. También se ciñó el de la Commonwealth.
La importancia de conseguir la victoria en Riad aumentó para Moses Itauma horas antes de enfrentarse a Dillian Whyte. Oleksandr Usyk solicitó a la WBO, alegando una lesión, más tiempo para decidir si acepta enfrentarse a Joseph Parker, o desde Arabia Saudí le ofertan alguna pelea más jugosa desde el punto de vista económico. Si el ucraniano se inclina por otro reto, la WBO le arrebataría el título, que se pondría en juego entre Parker y a la espera de confirmación el propio Itauma. Por unos meses, la joven sensación del boxeo británico no batirá el récord de Mike Tyson como campeón mundial más joven de la historia del peso pesado, pero aún opta a colocarse segundo en esa estadística, por delante de otra leyenda como Floyd Patterson.






