
El próximo 13 de septiembre el Allegiant Stadium de Las Vegas (Estados Unidos) será el escenario de una de las peleas más esperadas del año, cuando Saúl «Canelo» Álvarez (63-2-2, 39 KO) se enfrente a Terence Crawford (41-0, 31 KO). El factor crucial que marca el combate antes de que suene la campana es el peso. Según el entrenador Abel Sánchez, el aumento de peso de Crawford podría ser su talón de Aquiles frente al mexicano. Terence Crawford, a sus 37 años, sube desde el peso superwélter, aunque realmente ha realizado el grueso de sus últimas peleas en el peso wélter (66.7 kg), y ahora salta hasta el peso supermedio (76.2 kg) para enfrentarse a Álvarez, un boxeador acostumbrado a rivales de mayor tamaño como Sergey Kovalev o Dmitry Bivol. Crawford ha aumentado su masa muscular de manera significativa en el último año, algo que, según Sánchez, podría costarle caro.
“Lo que le va a hacer daño es que va a estar en un peso más pesado. No va a ser tan móvil ni tan bueno en 69.9 kg como lo fue contra Madrimov. Ahora va a pelear contra un Canelo de 76.2 kg, que está acostumbrado a pelear contra rivales de 79.4 kg”, explicó Sánchez. El entrenador subraya que el peso extra podría mermar la agilidad que ha sido la marca registrada de Crawford a lo largo de su impecable carrera.
Ante Israil Madrimov ya mostró señales de un declive en su movilidad. Aunque salió victorioso, Sánchez lo tiene claro: “No fue una sorpresa que Crawford no mostrara un gran movimiento contra Madrimov porque no se había movido mucho durante años antes de subir a 69.9 kg. Cuando subió de 63.5 kg a 66.7 kg en 2018, su movilidad ya se vio afectada. Crawford no será lo suficientemente loco como para intentar moverse mucho porque sabe que no ganará una decisión de esa manera”, afirmó Sánchez.
Otro punto que Sánchez menciona es el tiempo que Crawford ha pasado fuera del ring. Aunque el púgil estadounidense ha estado entrenando, no ha peleado con la frecuencia ideal en los últimos años: “No pelear una o dos veces durante todo un año no afectará a Crawford. Ha estado haciendo esto durante los últimos cinco años, pero estaba peleando contra oponentes más pequeños”, señaló Sánchez.
El entrenador advierte que el peso añadido no solo limitará la movilidad de Crawford, sino que también podría agotarlo más rápido. “Espero que no llegue con demasiado peso, porque creo que el peso afectará sus movimientos y lo cansará un poco más”, añadió.






