
Esta noche en el Madison Square Garden de Nueva York (Estados Unidos) dentro de la primera gran gala del año, el actual campeón mundial WBC del peso ligero y excampeón mundial también del pluma y superpluma Shakur Stevenson (24-0, 11 KO) se ha proclamado campeón mundial de una cuarta división, la del superligero, arrebatándole el cinturón WBO al hasta ahora campeón, su compatriota estadounidense Teófimo López (22-1, 13 KO).
Salió Teófimo con ganas de llevar el ritmo de la pelea, pero Stevenson controlaba bien con el jab y golpes de precisión. La distancia la tomó adecuadamente el aspirante, anulando los intentos de cambiar el panorama por parte del campeón, algo desorientado. Controlaba bien Stevenson, sin dar un paso atrás si no era preciso y desbordando asalto tras asalto con su velocidad al campeón. Las seis primeras rondas eran para el campeón mundial en tres pesos y tenía Teófimo que cambiar la pelea radicalmente.
En el octavo se vio un cierto cambio en el aspecto ofensivo de Teófimo, algo más eficaz, pero Stevenson reaccionó y siguió manteniendo a raya a López con su preciso jab, que dejó el rostro del neoyorquino muy marcado. Y así hasta el final de los doce asaltos. Los jueces dieron el triunfo por decisión unánime de manera abrumadora al nuevo campeón Shakur Stevenson (119-109 los tres jueces), campeón mundial en cuatro divisiones, un hombre que no pierde la concentración y muy difícil de batir en la actualidad.
En el combate coestelar, el excampeón mundial WBO del ligero Keyshawn Davis (14-0, 10 KO) debutaba en el peso superligero y derrotó con claridad a su compatriota estadounidense Jamaine Ortiz (20-3-1, 10 KO), al que dominó desde el inicio. Ortiz demostró resistencia pero aportó poco en el aspecto ofensivo para llevarse la victoria. Davis fue superior, derribó con golpe al cuerpo a Ortiz en el undécimo y penúltimo asalto, y en el último, tras constante golpeo y una nueva caída por golpe al abdomen, el árbitro paró el combate a falta de trece segundos para finalizar el tiempo reglamentario.





