Fernando Sanz
@fer_tito_14

Después de más de diez años, el excampeón mundial en dos divisiones, Óscar Valdez (33-3, 24 KO), regresó a pelear en territorio mexicano, demostrando con su victoria que aún tiene mucho que ofrecer. El boxeador de Sonora venció por decisión unánime al texano Ricky Medina (16-4, 9 KO) en el Domo Binacional de Nogales, Sonora, en un enfrentamiento a diez asaltos en la categoría del superpluma (58,9 kg). A sus 34 años, Valdez se enfrentaba al encuentro con la presión de recuperar la confianza después de un periodo irregular en el que había sufrido tres derrotas en cinco apariciones. Desde el principio, tomó la iniciativa, buscando imponer su experiencia y mayor trayectoria en combates de alto nivel. Los jueces reflejaron su control en las tarjetas: 100-90, 98-92 y 97-93.

No obstante, la pelea no fue sencilla. Medina, diez años más joven y con menos experiencia, presentó batalla en varias fases. Su capacidad para resistir golpes y responder en los intercambios hizo que el público reconociera su valentía, especialmente en los últimos asaltos, donde se atrevió a arrinconar a Valdez contra las cuerdas en más de una ocasión.

El boxeador mexicano experimentó sus mejores momentos en los asaltos centrales, conectando combinaciones precisas que impactaron en el rostro y torso de su oponente. No obstante, Medina demostró su resistencia, evidenciando por qué nunca ha sido vencido por nocaut, finalizando la pelea de pie y con honor.

Después del encuentro, Valdez reconoció no estar completamente complacido con su desempeño, explicando que una molestia en el hombro desde el inicio le dificultó ejecutar sus estrategias. A pesar de ello, el boxeador de Nogales no dudó en reafirmar sus ambiciones: “Quiero volver a ser campeón mundial”, expresó ante su afición.

La victoria, aunque no fue completamente deslumbrante, proporciona el impulso necesario para que Valdez prosiga su camino hacia una nueva oportunidad por el título. Medina, por su parte, se retiró con una derrota, pero también con el respeto de los aficionados por su resistencia y determinación.