
El campeón puertorriqueño Óscar Collazo (13-0, 10 KO) defendió con éxito, otra vez antes del límite, sus cinturones mundiales WBA y WBO del peso mínimo (47,6 kg) ante el filipino Jayson Vayson (14-2-1, 8 KO), en un duro combate con serios intercambios en el Fantasy Springs Resort Casino de Indio, California. Collazo, de 28 años, llegaba invicto y se encontró a un valiente Vayson que quiso cambiar golpe por golpe ante el campeón. En el primer asalto una irregular mano-empujón hizo que el árbitro Thomas Taylor equivocadamente hiciera una cuenta de protección al filipino. Bien plantado Vayson, aguantaba los duros golpes de Collazo y respondía también con peligro. Se preveía ya que el combate no llegaría al límite. Hubo mucho castigo al cuerpo y el filipino estuvo algo tocado en algún momento. En el séptimo asalto, la esquina del aspirante, conocedora de la mala situación de su pupilo, decidió parar el combate en mitad del round. Buena victoria de un siempre contundente Collazo, que ahora buscará unificar la categoría con los otros dos campeones, los dos filipinos Melvin Jerusalem (WBC) y Pedro Tadurán (IBF).
Además del combate principal, la velada organizada por Golden Boy Promotions tuvo en el combate coestelar la contundente victoria de la gran boxeadora estadounidense Gabriela Fundora (17-0, 9 KO), que defendía los cuatro títulos mundiales del peso mosca (WBC, WBA, IBF y WBO) ante la canadiense Alexas Kubicki (13-2, 2 KO), a la que demolió desde el primer asalto. Muy brava la aspirante, pero la campeona tomó el control y el ritmo desde el principio con su buen jab y temibles combinaciones con golpes rectos y curvos de distintas trayectorias. Fue ganando asaltos hasta que el rostro tumefacto de Kubicki presagiaba el final o por abandono en su esquina o por parte del árbitro, como así hizo el réferi tras una buena combinación de cuatro golpes de Fundora en el séptimo asalto. Gabriela Fundora se asienta como una de las mejores boxeadoras de todos los pesos en la actualidad.






