El excampeón mundial total del peso crucero y del peso pesado Oleksandr Usyk mantiene la intención de cerrar su carrera ante Deontay Wilder y busca celebrar el combate en marzo en alguna ciudad de Estados Unidos. El ucraniano, que renunció a sus cinturones de la WBC, la WBA y la IBF tras su victoria ante Rico Verhoeven en mayo, quiere disputar una pelea en suelo americano antes de retirarse.

Oleksandr Usyk (25-0, 16 KO), de 39 años, ha peleado tres veces en Estados Unidos a lo largo de su etapa profesional, la última en octubre de 2019 cuando detuvo a Chazz Witherspoon en el séptimo asalto en Chicago. Su último combate estuvo marcado por la crítica de los aficionados, ya que el excampeón de kickboxing Verhoeven iba por delante en dos de las tres tarjetas cuando el árbitro detuvo el encuentro en el undécimo asalto tras un derechazo al mentón del holandés que le mandó al suelo, en una decisión cuyo carácter controvertido ha avivado los rumores de una posible revancha.

Deontay Wilder (45-4-1, 43 KO), de 40 años y oriundo de Tuscaloosa (Alabama, Estados Unidos), llega al posible combate tras vencer a Derek Chisora por decisión dividida el pasado 4 de abril en el O2 Arena de Londres. El estadounidense conquistó el título del WBC en enero de 2015 al vencer a Bermane Stiverne y lo defendió en diez ocasiones antes de perderlo ante Tyson Fury en el segundo combate entre ambos en febrero de 2020. Desde aquella derrota, Wilder acumula un balance de tres victorias y tres derrotas, incluyendo un duro nocaut en el undécimo asalto en el tercer choque con Fury en octubre de 2021.

El ucraniano desea colgar los guantes en los próximos meses, después de considerar cumplidos la mayoría de sus deseos deportivos. Sus detractores le achacan que haya elegido un final de carrera asequible, en lugar de enfundarse los guantes ante nombres emergentes como Agit Kabayel. Unos pronósticos que especialmente en el peso pesado tienen poco valor, como quedó demostrado el pasado con Moses Itauma, uno de los hombres que más fuerza hizo para encontrarse con Usyk en el futuro. Convertido en una leyenda, el ucraniano prioriza asumir un riesgo menor y apurar sus últimas bolsas, objetivo que puede encontrar ante Wilder.