
Oleksandr Usyk volvió a hablar sobre el final de su carrera y dejó claro que, pese a acercarse a los cuarenta años y a haber conquistado prácticamente todo en el boxeo profesional, todavía no contempla la retirada inmediata. El campeón unificado de los pesos pesados aseguró que planea realizar “dos o tres peleas más” antes de colgar definitivamente los guantes. El ucraniano, que este sábado se enfrentará al kickboxer Rico Verhoeven en las Pirámides de Guiza, explicó que tiene bastante clara la recta final de su trayectoria, aunque dejó abierta una pequeña puerta a posibles cambios de planes. “Tengo tres peleas más. Rico es la primera, luego otra y después terminaré”, comentó en declaraciones recientes. Sin embargo, cuando fue preguntado directamente sobre si ese plan era completamente definitivo, respondió con sinceridad: “No al cien por cien”. Aun así, Usyk insistió en que, cuando llegue el momento, no quiere regresar como tantos otros campeones históricos. “Cuando diga que estoy retirado, no volveré”, afirmó el campeón, marcando diferencias con las frecuentes vueltas al ring que se producen en el boxeo profesional incluso años después de anunciar el adiós. El campeón mundial también dejó entrever cuáles son los nombres que imagina para ese tramo final de carrera. Hace unos meses ya había mencionado públicamente un posible tercer combate frente a Tyson Fury, al que sigue llamando cariñosamente “Greedy Belly” (el barrigón avaricioso), además de un enfrentamiento ante el vencedor de algunos de los grandes cruces actuales del peso pesado.
Las declaraciones llegan en un momento curioso de su carrera. Deportivamente, Usyk sigue invicto y viene de consolidar su legado tras derrotar dos veces a Fury y a Daniel Dubois. Pero, al mismo tiempo, el ucraniano parece cada vez más interesado en disfrutar experiencias diferentes antes del retiro, como demuestra el mediático combate frente a Verhoeven en Egipto. De hecho, el propio Usyk reconoció que antes veía con escepticismo este tipo de cruces entre disciplinas, aunque ahora considera que pueden ayudar a expandir el deporte y atraer nuevas audiencias. También explicó que está intentando disfrutar más de esta etapa final de su carrera y valorar escenarios únicos como el de Giza.
Más allá del espectáculo, el debate sobre cuánto tiempo más seguirá compitiendo continúa muy presente. A sus 39 años, Usyk sigue mostrando un nivel técnico extraordinario, pero la división de los pesos pesados continúa moviéndose alrededor de nombres como Agit Kabayel, Fabio Wardley o incluso nuevas generaciones encabezadas por Moses Itauma, aunque el propio campeón ya dejó claro hace meses que no tiene intención de enfrentarse al joven británico. Por ahora, el foco inmediato está puesto en Verhoeven y en una de las veladas más extravagantes y mediáticas que ha vivido el boxeo reciente.






