
Mike Tyson regresó a Catskill (Nueva York, Estados Unidos) para rendir homenaje a Cus D’Amato, quien falleció hace 40 años. El acto comenzó con una reunión en el gimnasio Cus D’Amato KO Boxing Gym. Posteriormente se celebró una ceremonia pública en frente a la comisaría de policía de Catskill. «Iron Mike» conoció a D’Amato a través de Bobby Stewart cuando estaba internado como adolescente. Stewart, monitor juvenil, detectó el potencial de Tyson en el boxeo y se lo presentó a D’Amato. El entrenador lo sacó de Tryon y lo instaló en su casa de Catskill, donde lo educó, y lo dotó de disciplina para convertirse en poco tiempo en uno de los mejores púgiles de Estados Unidos.
Según el propio Tyson, sin ese referente, podría haber seguido delinquiendo o morir en la calle sin haber alcanzado éxitos dentro del ring. Cus D’Amato ya había llevado a Floyd Patterson hasta el título de los pesos pesados en 1956, cuando Patterson tenía 21 años, y repitió el logro con José Torres en los pesos semipesados en 1965, rompiendo todos los registros de forma póstuma cuando Mike Tyson logró coronarse el campeón de los pesos pesados más joven de la historia al derrotar a Trevor Berbick en 1986, con 20 años.
Cus D’Amato falleció en noviembre de 1985, meses antes del primer título de Tyson. Durante toda su vida, Mike Tyson mantiene una enorme gratitud hacia D’Amato, a quien considera la figura paterna que lo puso en el camino, no solo deportivo, sino vital. Tras la muerte de D`Amato, Tyson continuó bajo la tutela de Kevin Rooney, alumno del veterano preparador, pero a pesar de ser uno de los deportistas más populares del mundo, sus malos vicios fuera del ring le privaron de ser uno de los mejores boxeadores de la historia.
«Iron Mike» todavía no ha dado por finalizada su andadura en el ring, y en 2026 tiene previsto enfrentarse a Floyd Mayweather en un combate de exhibición. El excampeón de los pesos pesados superó sus problemas y se acerca a los sesenta años en mejores condiciones que en épocas pasadas, pero evidentemente, sin la capacidad de plantar cara a nivel deportivo a rivales más jóvenes. Sin embargo, Tyson sigue generando millones de dólares con su imagen, que le permiten sanear su economía después de dilapidar su fortuna.






